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Rafael Correa, el «bienpagao»

RAMÓN PÉREZ – MAURA
ABC.ES

Domingo, 19-07-09

Aguardemos con impaciencia la denuncia que el pensamiento de vanguardia habrá de hacer -sin duda- ora de Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, por manchar el limpio nombre del caudillo bolivariano Rafael Correa, ora del propio Correa por haber recibido dinero manchado de sangre y de cocaína. Dada la canícula que nos asola, sugiero encarecidamente esperar sentados y a la sombra.

El contexto del vídeo difundido por la agencia Ap nos muestra al Mono dirigiéndose a sus hombres en las horas que siguen a la muerte de Tirofijo -admite que mentirán sobre la causa- y para conjurar la soledad de los terroristas que le siguen y rodean allí invoca el nombre de Correa que está en deuda con las FARC por el dinero recibido.

A nadie se le escapa que este vídeo surge en un momento en que Correa busca la detención del ex ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, para juzgarlo en Ecuador por el bombardeo de la selva ecuatoriana en el que a un kilómetro de la frontera con Colombia murió otro de los grandes capos de las FARC, Raúl Reyes. Se puede sostener que Colombia violó la frontera y que la diplomacia colombiana no demostró su mayor habilidad en las horas que siguieron al fructífero ataque. Pero eso es distraer el tiro. Lo relevante entonces era que Correa -el «bienpagao»- acogía en su territorio a Reyes y no pidió excusas por ello. Y ahora las FARC han dado la prueba de por qué era Correa un «bienpagao».

Como relatara Dante a las puertas del Infierno, perded toda esperanza los que aquí entráis. Serán muchos los que intenten cubrir con un manto la revelación del Mono. Los mismos que durante cuatro años avalaron a Ernesto Samper, elegido presidente de Colombia con el dinero del narcotráfico, apoyarán hoy al presidente Correa, ganador con dinero de terroristas narcotraficantes. Hay épocas en que no paramos de mejorar.

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La multinacional FARC

Había más agitación que de costumbre en el campamento guerrillero. “Raúl Reyes”, número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ejercía con evidente placer el papel de anfitrión ante sus invitados, chilenos y mexicanos que habían llegado hasta ese apartado rincón de la selva ecuatoriana para rendirle pleitesía.

Acababan de asistir al II Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana, celebrado en Quito a finales del pasado febrero. Después de una sobredosis teórica de socialismo del siglo XXI, nada mejor que unas jornadas de emociones fuertes y fraternal esparcimiento revolucionario. Arrobados, los militantes urbanos de apoyo a las FARC se vistieron con uniformes de camufle y se hicieron fotos con “Reyes”, que se colgó para la ocasión el fusil al hombro. “Era como sacarse una foto con El Ché”, comentó el chileno Manuel Olate.

Los visitantes habían viajado en autobús desde Quito hacia el norte de Ecuador, hasta un punto donde los esperaba un “enlace”. Luego, habían recorrido en lancha un corto tramo del Putumayo, cuyos meandros rojizos marcan la frontera con Colombia. El campamento de “Raúl Reyes” estaba a 1.8 kilómetros del río en suelo ecuatoriano, pero el grupo dio un gran rodeo por la selva con el objetivo de desorientar a los invitados y sortear los campos de minas quiebrapatas que la guerrilla siembra con fruición en los territorios donde tiene presencia.

El campamento estaba muy bien organizado. Varias carpas acogían la cocina con su refrigerador, una aula y los dormitorios. Unos caminos de troncos impedían que las permanentes lluvias tropicales transformaran el lugar en un lodazal imposible. Los guerrilleros veían televisión por satélite gracias a una antena parabólica. Una radio les traía los ritmos envolventes del vallenato.

Más allá de su papel de relaciones públicas, “Reyes”, de 59 años, era el conductor ejecutivo de las FARC. De baja estatura, barba canosa y gruesas gafas, sus modales afables escondían a uno de los dirigentes más duros. Por sus métodos brutales, incluidas las matanzas de población civil y los secuestros, la guerrilla más antigua de América Latina, que llevaba 44 años tomando el poder por la vía armada, había terminado por engrosar las listas de organizaciones terroristas de Estados Unidos y la Unión Europea. Pero “Reyes” se sentía tranquilo en suelo ecuatoriano. No en vano se había reunido con el mismísimo Ministro del Interior, Gustavo Larrea, que mostraba la mejor disposición para colaborar.

Esa noche del 29 de febrero los guerrilleros y los cinco mexicanos que quedaban en el campamento cenaron arroz, frijoles, plátanos fritos, jugo de panela y café. Tras charlar un rato, se acostaron muy temprano. “Raúl Reyes” se quedó revisando sus correos electrónicos. La fiel Eliana le había descifrado y copiado en una memoria USB los últimos mensajes recibidos de la central de comunicaciones de la guerrilla, ubicada en Caracas. El día anterior había enviado un balance de dos cuartillas a sus seis “camaradas del Secretariado”, el máximo órgano de dirección de la guerrilla. En él celebraba el “éxito (de) la liberación unilateral” de seis de los rehenes en poder de las FARC y se quejaba de la actitud “grosera y provocadora” de otra secuestrada, Ingrid Betancourt. Hacía también una síntesis de la reunión mantenida con un “emisario” del presidente ecuatoriano Rafael Correa, con el que había hablado de organizar un encuentro en Quito para estrechar relaciones.

A esa misma hora, en Bogotá, las luces seguían encendidas en el Ministerio de Defensa. La junta de Operaciones Especiales, que coordina las actividades secretas de la Policía y el Ejército, llevaba atrincherada todo el día. El general Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, de Colombia y el director de la Policía Nacional, Óscar Naranjo, contenían los nervios. El presidente Álvaro Uribe, de viaje en Medellín, no se separaba del celular. La información era muy precisa; las condiciones climatológicas, propicias. No podían perder la oportunidad. A medianoche, cinco aviones Súper Tucano despegaron de su base de Villavicencio, al sur de Bogotá. La Operación Fénix estaba en marcha.

Todo el mundo duerme en el campamento, salvo la guardia. El ataque llega de donde nadie lo espera, desde el cielo, y en formas de bombas de gran precisión. En unos segundos el lugar se transforma en un infierno. Veintiséis guerrilleros e invitados caen muertos. De los mexicanos, sólo una mujer sobrevive. Cuatro helicópteros Black Hawk llegan con tropa de élite y policías judiciales colombianos, que se abren paso hasta el campamento con visores nocturnos y una cámara de vídeo. Entre los escombros encuentran un cadáver de un hombre con barba y gruesa barriga. Vista calzones y una camiseta con el retrato de “Tirofijo”, el máximo líder de las FARC. Objetivo logrado.

Los comandos colombianos filman el registro. En medio de la oscuridad la cámara enfoca unos maletines metálicos debajo de una mesa. Al abrirlos descubren tres ordenadores portátiles Toshiba Satellite intactos. Hay además dos discos duros externos y tres memorias USB. Con la luz del día los helicópteros despegan rumbo al norte con el cadáver de “Reyes” y ese botín inesperado, en el que el número dos de las FARC guardaba todos los secretos de su organización.

Euforia en Colombia, pese a las crisis diplomáticas que se avecinan por la violación flagrante de la soberanía ecuatoriana. La Operación Fénix es el golpe más devastador que han recibido las FARC en sus cuatro décadas de existencia, no sólo por la muerte de su número dos sino porque ha puesto en manos del enemigo una verdadera mina de información sobre su funcionamiento interno, sus códigos secretos, sus estructuras internacionales y sus negocios de armas y drogas. Es, también, el preámbulo de un marzo negro para la guerrilla.

A los cinco días del ataque, otro miembro de la cúpula, Iván Ríos, es asesinado por su propia escolta a cambio de una jugosa recompensa del Gobierno. El 26 de marzo muere Pedro Antonio Marín, más conocido como Manuel Marulanda o “Tirofijo”, a la edad de 78 años. La guerrilla intenta ocultarlo, pero al cabo de dos meses el Gobierno destapa la noticia. Las FARC aseguran entonces que su líder ha fallecido “de un infarto cardíaco, en brazos de su compañera y rodeado de su guardia personal”. El Ministro de Defensa insiste en que Marulanda ha sucumbido a las heridas causadas por un bombardeo del Ejéricto. Es una manera de hacer saber a la “guerrillerada” que la fuerza pública puede golpearla en cualquier parte del territorio nacional. La advertencia puede tomarse como un incentivo para que se desmovilicen, como ya lo han hecho diez mil de los casi veinte mil combatientes que tuvieron las FARC en su apogeo, en 2002.

En menos de un mes la guerrilla más poderosa de todos los tiempos en América Latina ha perdido a su jefe máximo y a dos de sus principales dirigentes, casi la mitad de su Secretariado de siete miembros. A esos golpes hay que agregar la captura o rendición de varios mandos medios, como la temible “Karina”, la única mujer que encabezaba un frente militar. Desmoralizados, unos doscientos guerrilleros se acogen cada mes a los programas de reinserción.

El presidente Uribe atribuye esos éxitos a su política de “Seguridad democrática”, puesta en marcha al inicio de su primer mandato, en 2002. Entonces, la guerrilla tenía en jaque a la sociedad colombiana y rodeaba Bogotá. Uribe prometió que el Estado recuperaría el control territorial con un despliegue masivo del Ejército y programas sociales. En seis años las autoridades han logrado arrinconar a los rebeldes en las esquinas del país, cerca de las fronteras con Venezuela y Ecuador. La mejora de la seguridad ha tenido efectos contundentes en el campo económico. Pese a la tragedia de los millones de desplazados por el conflicto, que viven en la miseria, hoy Colombia encabeza las estadísticas de crecimiento de América Latina (7.4 por ciento en 2007, dos puntos por encima de la media continental) y la popularidad del presidente roza el 90 por ciento.

En medio del optimismo, los archivos de las FARC traen consigo sombras de preocupación. Porque esos documentos revelan que la guerrilla no parece estar en sus últimos estertores, “en el fin del fin”, como le gusta decir al jefe del Ejército colombiano, el general Padilla. Pese a sus métodos criminales y a su etiqueta de organización terrorista, las FARC cuentan con una red de complicidades internacionales de dimensiones insospechadas. Colombia está ganando las batallas internas contra las FARC pero está perdiendo, sin saberlo, la guerra internacional.

En la Dirección de Inteligencia de la Policía colombiana (Dipol), doce expertos del gabinete forense y cincuenta analistas trabajan a destajo. Las computadoras de “Raúl Reyes” son el sueño de cualquier servicio secreto. No es la primera vez que las autoridades colombianas se incautan de material informático valioso, tanto de las FARC como de las organizaciones paramilitares y los cárteles de la droga. Sin embargo, nunca se había dado un hallazgo de tal trascendencia. Por su ubicación estratégica en el sistema de comunicaciones y, también, por su carácter metódico y su personalidad un tanto exhibicionista (hay docenas de fotos donde posa con las visitas), “Raúl Reyes” centralizaba toda la información del Secretariado.

Los casi 17,000 ficheros y más de 37,000 documentos almacenados constituyen un catálogo detallado de las actividades clandestinas de la guerrilla, desde las actas de debates ideológicos y sus contactos políticos hasta los pormenores de sus ventas de cocaína, compra de armas y nombres reales de sus cuadros infiltrados en Colombia y otros países.

A petición del presidente Uribe, Interpol hizo un análisis forense del material informático encontrado. Después de una revisión exhaustiva de los discos duros, que tomó más de dos meses y fue realizada fuera de Colombia, los expertos internacionales llegaron a la conclusión de que los documentos electrónicos no habían sido alterados. El informe señala que los policías colombianos habían dejado huellas en los “archivos del sistema” sólo por el hecho de encender los ordenadores, pero que “los archivos del usuario jamás se modificaron y eso indica que nada fue introducido o borrado entre el día del ataque hasta la entrega a Interpol”. No sólo eso: el organismo internacional asegura que se preservó en todo momento la cadena de custodia, lo que da a esos documentos validez como prueba en un eventual proceso judicial.

A nadie se le ocurre poner en duda un dictamen técnico de la mayor organización de policía del mundo cuando se pronuncia sobre los casos criminales en los que interviene, siempre a petición de uno de los 186 Estados miembros. Sin embargo, los sectores afines al chavismo y al movimiento bolivariano, en América y Europa, han cerrado filas en su intento de descalificar el contenido de los ordenadores o, incluso, de negar su existencia. Ninguna computadora habría resistido un bombardeo de esa intensidad, reiteran en internet. Hablan del Toshiba “mágico” o “milagroso” y denuncian la “patraña” montada por la CIA y los servicios secretos colombianos. No es inusual que un portátil sobreviva a un bombardeo. En todo caso olvidan, convenientemente, que los ordenadores estaban protegidos en maletas metálicas Pelikan, a prueba de golpes e incendios, y que la onda expansiva no arrasó con todo. En los vídeos de la Policía, unas gallinas corretean junto a un refrigerador y una antena parabólica intactos, de la misma forma que varios guerrilleros resultan ilesos.

La mejor prueba de que los ordenadores estaban ahí, sin embargo, la han facilitado los propios huéspedes de “Raúl Reyes”. “Nosotros descargamos las fotos que hicimos en un computador que se nos facilitó, el cual no podíamos sospechar que después iba a ser incautado tras un bombardeo”, reconoció el chileno Manuel Olate. Son las mismas fotos que el gobierno colombiano sacó a luz en cuanto tuvo acceso a los aparatos, cuyos números de serie, por cierto, fueron filmados cuidadosamente por la Policía colombiana en el momento de su hallazgo.

“No quiero dejarnos en mal lugar pero, con base en lo que he leído, he concluido que la inteligencia en poder del Estado respecto a las FARC es del 20 por ciento. El 80 por ciento es nuevo para nosotros”, explica el general Oscar Naranjo, director general de la Policía.

“Las FARC hablan constantemente del Plan Estratégico, que es la hoja de ruta para tomar el poder”, añade. Ellos no conciben la toma abrupta del poder central, sino desde abajo hacia arriba. Buscan generar vacíos de poder a nivel local, en una guerra de posiciones, y ejercer un control territorial progresivo en los municipios. Es muy curioso: no les importa nada la opinión pública ni la política, pero tienen mucho instinto político.

Sin embargo, lo más desconcertante es la “gran capacidad de operación internacional que esa guerrilla, a pesar de origen campesino, ha desarrollado”, precisa un jefe de los analistas de inteligencia, rodeado de docenas de gruesas carpetas blancas con anillas donde se van archivando por temas los documentos extraídos de los ordenadores de “Raúl Reyes”. En lugar de enfrentarse a la poderosa maquinaria militar del Estado, que recibe apoyo financiero y tecnológico de Washington, las FARC eluden el combate en el terreno y han “desarrollado una “diplomacia paralela” para generar campañas internacionales de desprestigio contra el Gobierno y obligarlo así a desistir de su firmeza”.

Las computadoras han destapado un fascinante –y preocupante– “quién es quién” de complicidades y confirman que esta organización es una mezcla de internacional revolucionaria y de cártel mafioso, que cuenta con el apoyo no sólo de organizaciones políticas, sindicales o estudiantiles de la izquierda radical, sino de gobiernos vecinos.

“Eso les ha dado mucho oxígeno”, agrega el experto de los servicios secretos. “Una guerrilla totalmente desprestigiada en su país recibe a los dirigentes de los partidos comunistas latinoamericanos, pero también a emisarios de los presidentes de Ecuador, Nicaragua, Venezuela, con los que establecen “relaciones oficiales político-diplomáticas”. “Antes de tener los ordenadores sabíamos que había una convergencia ideológica entre las FARC y Hugo Chávez. Ahora descubrimos que también hay una alianza operativa monstruosa”.

De la lectura de los cientos de páginas que hemos consultado, se deduce que las FARC han construido una red transnacional de poder, con sus “ministros” y sus “embajadas” esparcidos en varios países de América Latina y Europa. Esa red tiene cinco anillos. El “gobierno” central y su ejército están en las montañas de Colombia, bajo el mando de Manuel Marulanda (ahora Alfonso Cano, el ideólogo) y del “ministro” de la guerra Jorge Briceño, más conocido como “Mono Jojoy”. Ambos manejan el “negocio” de los secuestros “políticos”. En Colombia está también el “Ministro” de Hacienda, que cobra el impuesto “revolucionario” sobre una gran parte de la producción nacional de pasta de coca y de amapola, su principal fuente de ingreso junto a los secuestros y las “vacunas” (extorsiones a los ganaderos y comerciantes).

El segundo y tercer anillos se encuentran en Venezuela y Ecuador, donde la guerrilla dispone de una infraestructura muy desarrollada. Están en Caracas la central de comunicaciones y el “Ministro” de Cooperación y Comercio Exterior, Iván Márquez, que tiene contacto directo con Hugo Chávez y su entorno. El cuarto anillo de esa red se reparte en el resto del continente. El grado de penetración depende de la complicidad de las autoridades locales: alta con los gobiernos de Nicaragua, Bolivia y Cuba; conflictiva con un sector del partido en el poder en Brasil; e inexistentes en países como México, donde las FARC tienen sus franquicias en las organizaciones de la izquierda radical. Y el quinto anillo lo constituye la Comisión Internacional, la Cominter, conformada por “embajadores” de la guerrilla en quince países de América Latina y Europa, algunos clandestinos y otros con un estatus casi diplomático.

En las comunicaciones internas, los siete miembros del Secretariado usan siempre sus nombres de guerra: Marulanda (o JE, por ejemplo), “Reyes”, “Cano”, Jorge Briceño (“Mono Jojoy”), “Márquez”, “Timochenko” y “Ríos”.

Dejemos ahora que hablen los archivos de “Raúl Reyes”.

1. El primer anillo: Colombia

Los textos firmados por el fundador y entonces líder máximo de las FARC, Manuel Marulanda, rezuman un cinismo que contrasta con la imagen del campesino astuto que los acompañó toda la vida. En un correo del 22 de junio de 2007, JE propone a sus “camaradas del Secretariado” un plan para negar la responsabilidad del asesinato de once diputados, cometido cuatro días antes por una columna de las FARC al mando de “Alfonso Cano”, que los había mantenido secuestrados durante más de cinco años. “Los hechos son los hechos, (pero busquemos) una salida más comprensible para el público y familiares”, escribe Marulanda, que sugiere sostener “la versión de una fuerza desconocida que asaltó el campamento. (Así) saldremos bien librados”. Y eso fue efectivamente lo que pasó.

No era la primera vez que las FARC actuaban de esa manera. Un correo del 13 de febrero de 2003 describe una estrategia similar en el caso del atentado con cochebomba que provocó, una semana antes, la muerte de 36 personas en el exclusivo club El Nogal en Bogotá. Escribe “Raúl Reyes” a sus colegas del Secretariado. “Va mi saludo comunista. (…) Considero pertinente estudiar de nuestra parte la conveniencia política de negar responsabilidades en la formidable acción sobre El Nogal, para crearles al Estado, al gobierno y a los gringos mayores contradicciones internas aprovechando que los servicios de inteligencia no han sido capaces de detener a nadie ni poseen otras pruebas contra las FARC.”

“Mono Jojoy”, protegido de Marulanda y “ministro de la guerra”, no era finalmente el más despiadado de los altos mandos de las FARC. El más tosco, sí. “Hemos hecho en un mes 18 concejos de guerra (sic) a personal que resultó infiltrado dentro de las unidades. (…) Todos salieron fusilados”, escribe el 21 de agosto de 2007. Entre masacres de civiles y ejecuciones de traidores, los mandos de las FARC encuentran tiempo para bajar nombres para un gobierno provisional y, también, para hablar de sus problemas de salud. “Cada vez estoy más limitado físicamente por irresponsable con la comida, en los últimos meses he estado bajo control permanente de un diabético y mis horas de trabajo son menos, los medicamentos son hacer conciencia de los males que tengo, meter voluntad y someterme a las putas dietas alimenticias”, cuenta “Mono Jojoy” pocas líneas después de anunciar los fusilamientos.

2. El segundo anillo: Venezuela

Iván Márquez es el encargado de los contactos políticos con Venezuela, pero también de la exportación de la cocaína y la importación de armas a través de los puertos de ese país. Dirige el Bloque Caribe, la más golpeada de las siete regiones militares de la guerrilla en Colombia. Algunos de sus campamentos y una escuela de entrenamiento están en territorio venezolano.

La relación de las FARC con el país vecino –2,200 kilómetros de frontera en común– siempre ha existido, pero nunca con la cordialidad y complicidad que tomó a partir de la llegada de Hugo Chávez al poder. “Nuestra relación política con usted y buena parte del actual Gobierno de Venezuela cuenta ya con ocho años de vida y cada vez se hacen más evidentes las coincidencias”, le escribe “Raúl Reyes” el 16 de marzo de 2000.

Un documento no firmado, del 2 de noviembre del 2000, dirigido a los “camaradas del Secretariado”, describe el primer encuentro entre Chávez y un alto mando de las FARC. Ocurrió en la cumbre de la OPEP en Caracas, a finales de octubre de 2000. “Realizamos dos largas conversaciones con el Presidente, persona muy amigable, admirador de las FARC y en particular de Marulanda. (…) Al plantearle el tipo de armas que necesitamos y los dólares para comprarlas expresa que se pone al frente de la obra (…) y una vez estemos en el Gobierno se habla del pago. Tiene buena relación con Putin, el Presidente ruso, dice que por esa vía busca alguna opción”.

Las armas tardaron en llegar pero llegaron, como lo confirman dos correos de enero de 2007en los que “Iván Márquez” cuenta sus entrevistas con el general Hugo Carvajal (jefe de la Inteligencia Militar venezolana). “Los aparatos que hemos recibido son cohetes antitanque de 85mm, dos tubos y 21 cargas. (…) Nos dice que tienen más de 1,000 cargas y que próximamente nos hará llegar otras más, así como algunos tubos. (…) De nuevo se planteó la posibilidad de aprovechar las compras de armas de Venezuela a Rusia para incluir unos contenedores con destino a las FARC”. Asediadas por la aviación colombiana, las FARC necesitan misiles antiaéreos. “Dicen que es muy complicado conseguirlos en el mercado, por los controles que existen. Están dispuestos a ayudarnos para conseguir todas las piezas para construirlos”. Varios correos señalan otros contactos realizados a través de Venezuela para comprar esos cohetes a unos traficantes australianos y a los servicios secretos de Bielorrusia.

Mientras las FARC buscan sus misiles, Chávez derrocha más de cuatro mil millones de dólares entre 2005 y 2007 en la compra de armamento a su amigo Putin: aviones, helicópteros y cien mil rifles Kalashnikov. ¿Para qué necesita Venezuela tantos fusiles, precisamente de los que usan las FARC, el AK de calibre 7.62? Manuel Marulanda ofrece una respuesta en un correo del 11 de enero de 2007: “Se trata de crear un gran ejército revolucionario con el apoyo de las masas para poder derrocar el capitalismo e instalar el socialismo”.

La alianza con las FARC tiene dos ventajas para el proyecto geopolítico de Chávez: la guerrilla en un referente ideológico para afianzar su liderazgo en el continente y, además, actúa como una quinta columna para debilitar al Estado colombiano. Incluso las FARC y Caracas tienen una candidata común, la senadora Piedad Córdoba, para las elecciones presidenciales de 2010 en Colombia: “Es la candidata de Chávez y podría serlo de nosotros”, escribe “Iván Márquez” al Secretariado el 12 de noviembre de 2007. A cambio Chávez pone la plata, que le sobra a raíz de la brutal subida del precio del petróleo. El asunto del dinero toma mucha fuerza en los correos a partir de enero de 2007. Las FARC solicitan a Chávez un “préstamo de 250 millones de dólares” para comprar armamento. El 6 de octubre “Iván Márquez” da una buena noticia a sus camaradas: el Ministro del Interior, Rodríguez Chacín, le ha dicho que “lo que se viene no es préstamo, sino solidaridad”.

El 12 de noviembre “Iván” resume dos reuniones que acaba de tener con Chávez. Está eufórico. El Presidente “aprobó totalmente y sin pestañear la solicitud” de apoyo financiero. Chávez pide, a cambio, que las FARC le ayuden con la “prueba de supervivencia” de Ingrid Betancourt y de los otros secuestrados antes de salir rumbo a Francia, donde se reunirá con el presidente Nicolas Sarkozy. “Nos necesitamos mutuamente”, escribe “Iván”; esas pruebas “impactarán positivamente en el crucial referendo previsto para el 2 de diciembre en Venezuela”. Chávez pide también una entrevista con Marulanda para buscar una solución al problema de los rehenes. “Quiere una foto con Marulanda”, agrega “Iván”. “El encuentro le dará a Chávez y a las FARC una proyección continental y mundial”. La empatía es total. “Tenemos amistad por lo menos con cinco generales”, se entusiasma el camarada “Iván”. Y termina con esta bravuconada del Presidente: “Chávez dio a entender que ayudarían sin importar que se diera una situación de confrontación”.

3. El tercer anillo: Ecuador

Con la anuencia de Quito, “Raúl Reyes” tenía su despacho de “canciller” en uno de los numerosos campamentos de las FARC pegados a la frontera con Colombia. Ahí “Reyes” recibía a un sinfín de emisarios de todo el mundo; además, en suelo ecuatoriano las FARC tenían, y siguen teniendo, “cocinas” y “cristalizaderos” para fabricar la pasta base y la cocaína a partir de las hojas cosechadas en la zona fronteriza.

Una carta del 21 de noviembre de 2006 desglosa los aportes de los siete bloques regionales de las FARC a la campaña electoral de Rafael Correa, que ganaría la Presidencia cinco días después. “De los 100 mil dólares aportados a la campaña de Correa, el Bloque Oriental donó 50 mil y el Sur 20 mil. Quedan 30 mil para los restantes cinco Bloques”. En otros correos el Secretariado había justificado esa ayuda a Correa por su buena disposición a reconocer a las FARC “como fuerza beligerante”.

Diez días antes de la toma de posesión de Correa (15 de enero de 2007), “Raúl Reyes” anuncia a Marulanda una “nueva entrevista con el coronel Brito, emisario de Rafael Correa. La idea es ajustar las comunicaciones con este Gobierno, coordinar los intercambios siguientes y buscar acuerdos de la colaboración”.

De paso, “Reyes” informa que “se capturó una infiltrada del Ejército (…) que tenía dos microchips, uno debajo de un seno y el otro debajo de la calza de una muela. (…) Ayer la echaron al hueco luego de (…) efectuarle el consejo de guerra”.

En un informe de doce páginas, del 2 de septiembre de 2003, el “canciller” de la guerrilla da cuenta de su actividad frenética. Ha recibido a un ex candidato conservador a la Presidencia de Colombia (Álvaro Leyva), a un parlamentario brasileño, a dos delegados de Hugo Chávez, a un representantes del Vaticano, a un funcionario de la ONU y al general ecuatoriano René Vargas, a quien el presidente Correa nombraría más adelante embajador en Venezuela. Llegó también el diputado Felipe Quispe en nombre de los indígenas de Bolivia: “Solicita cursos militares de tres a seis meses para 10 ó 20 compañeros”.

A los dos parlamentarios del FMLN salvadoreño, “los compañeros Héctor y Román”, que lo visitan para pedirle una ayuda financiera para la campaña electoral de su país, “Reyes” les propone montar un secuestro en común en Panamá “sobre un objetivo económico de 10 ó 20 millones de dólares (…) y partir las utilidades en partes iguales”. Más adelante, en el mismo informe el “canciller” escribe que los paraguayos del partido Patria Libre tienen a disposición de las FARC “300,000 dólares (…) de un rescate en trabajo conjunto”.

Entre dos visitas queda tiempo para la venta de drogas y la compra de armas. “Seguimos conversando con emisarios de los interesados en la maracachafa (cocaína)”, escribe “Reyes” el 13 de febrero de 2007 a Marulanda. Como lo indica un correo firmado por uno de sus subordinados, llegan a un acuerdo: “Tengo que entregar 700 kilos de cristal (y) recibir la plata en Quito, es un millón y medio de dólares. (…) También cuadré para recibir unos fusiles”.

4. El cuarto anillo: México y los demás

En Nicaragua el propio presidente Daniel Ortega apoya abiertamente la guerrilla colombiana, y en secreto, le envía armas (“unas caucheras viejitas que tenía guardadas por ahí”, según un correo del 9 de febrero de 2008). En Brasil, el sector más radical del Partido de los Trabajadores (PT, en el poder) protege las delegaciones clandestinas de las FARC, pero el presidente Lula da Silva quiere sacarlos del Foro de Sao Paulo, la gran alianza de la izquierda latinoamericana. En Bolivia, las FARC simpatizan con el gobierno de Evo Morales y han dado asesoría militar a varias organizaciones radicales. Con Cuba las relaciones son complicadas y agridulces, porque La Habana protege a otra guerrilla colombiana, la del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sin embargo, las FARC tienen en la isla una estructura “diplomática” y disfrutan de la solidaridad internacionalista, que incluye la hospitalización de los guerrilleros heridos o enfermos, las becas para los hijos o el suministro de “documentación alterna” (papeles falsos). No hay un solo país del continente donde las FARC no tengan gente, ya sea para los contactos políticos o sus actividades criminales. México siempre fue estratégico para todas las guerrillas del continente. Los sandinistas nicaragüenses, el FMLN salvadoreño, los guatemaltecos de la URNG, los chilenos, los argentinos, todos estaban en México en los años ochenta y noventa. Y, claro, las FARC también tenían una oficina de representación y el visto bueno del PRI. El 2 de noviembre de 2000 “Raúl Reyes” recibió un correo sin firma que buscaba tranquilizarlo a raíz de la derrota electoral del PRI. Nada cambiaría con la llegada de Vicente Fox a la Presidencia, “porque es política de Estado mantener puertas abiertas a las fuerzas políticas extranjeras, mientras internamente dan garrote a sus conciudadanos”.

Pero las puertas se le cierran a las FARC en 2002, cuando la Unión Europea y Estados Unidos las incluyen en la lista de organizaciones terroristas. “Reyes” diseña la contraofensiva, cuyo eje son dos células clandestinas: la Ricardo Flores Magón, a cuyo frente está el voluntarioso Fermín, y la Lucio Cabañas, dirigida por la más dispersa Aleida.

Las células utilizan cuatro organizaciones “legales” que le facilitan la recaudación y la propaganda: el Núcleo Mexicano de Apoyo a las FARC, en Movimiento Mexicano de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano, la Coordinadora Continental Bolivariana y el Centro de Documentación y Difusión Libertador Simón Bolívar. Este último está definido como un “proyecto político académico” con el que se pretende lograr “el reconocimiento institucional de la UNAM u otras instituciones, con la principal finalidad de hacernos de una buena cobertura y mantener los espacios ganados en la Facultad de Filosofía y Letras”.

A indicación de “Reyes”, acuden a cuanto acto se celebra en el ámbito de la izquierda radical, desde los foros contra el ALCA y el Plan Puebla Panamá hasta el Movimiento de Solidaridad con Cuba y los seminarios del Partido del Trabajo (PT). Y cuenta con el apoyo fervoroso de la Juventud Comunista y del Partido de los Comunistas de México que han visitado el campamento de “Reyes” en Ecuador en varias ocasiones.

La inteligencia colombiana sabía que uno de los objetivos de las FARC y sus patrocinadores venezolanos era la formación o consolidación de movimientos armados en Latinoamerica, bien como grupos de choque de gobiernos “alternativos”, bien para desestabilizar a gobiernos “enemigos”. El estallido de la violencia protagonizado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y los atentados del Ejército Popular Revolucionario (EPR) contra gaseoductos en México, el año pasado, hicieron saltar todas las alarmas. Las sospechas han quedado confirmadas con la presencia de miembros de la células de las FARC en Oaxaca. Y en los documentos de “Raúl Reyes” hay constancia de talleres y pagos a grupos de choque como el Frente Popular Francisco Villa y Los Panteras.

En los correos del 8 y 15 de diciembre de 2007 Fermín le hace saber a “Reyes” que preparan el viaje al Congreso de la Continental Bolivariana en Quito y la “posterior visita a sus campamentos”, y le pide ayuda económica para el viaje. Van cuatro miembros de las células, dos del núcleo de apoyo y Arturo, del Partido de los Comunistas. Allí acudieron, y allí les sorprendió el bombardeo de la aviación colombiana.

5. El quinto anillo: la Comisión Internacional

Los delegados de la Comisión Internacional, Cominter, destacados en unos quince países de América Latina y Europa, dependían directamente de “Raúl Reyes”. En el Viejo Continente se dedican a buscar apoyo entre grupos afines y medios de comunicación para que presionen a los gobiernos de la Unión Europea y quiten a las FARC el estigma de organización terrorista. Los más activos están en Suiza, donde gozan de un estatus casi diplomático, por ser los interlocutores del gobierno en su mediación para la liberación de los secuestrados. A través de testaferros, la Cominter ha logrado tener presencia en los países nórdicos, donde ha creado varios medios electrónicos y una agencia de prensa, Anncol. En los ordenadores de “Reyes” hay un balance exhaustivo de esas actividades y un “plan de trabajo” para “mostrar que (son) una fuerza con opción de poder real”.

Gracias a los ordenadores de “Raúl Reyes”, sabemos ahora que las FARC no son sólo una fuerza de liberación nacional o sólo una organización terrorista. Son parte de una internacional política que financia su proyecto con actividades criminales, como el narcotráfico y el secuestro de civiles, pero también con la ayuda material y logística de por lo menos tres gobiernos de América Latina. Cuba sigue siendo el “gran ejemplo”, pero Venezuela es ahora el “norte” de esa internacional, escribe uno de sus dirigentes. La Habana da el contenido ideológico mientras Caracas se encarga de la intendencia, como lo hacía Moscú en tiempos de la guerra fría. Y las FARC, con una arrogancia asombrosa, se atribuyen el papel de vanguardia de ese movimiento. Hugo Chávez y su abultada chequera son meros instrumentos de un proyecto totalitario que mezcla marxismoleninismo y bolivarianismo.

Hubo una época, a finales de los noventa, en que las FARC creyeron que estaban a punto de tomar el poder en Colombia. Con casi veinte mil combatientes y muchos milicianos la guerrilla tenía presencia en todo el país e incluso amenazaba la capital. Los bogotanos no se atrevían a tomar el coche para ir al campo los fines de semana. Las FARC ponían retenes en las carreteras y realizaban secuestros masivos, las llamadas “pescas milagrosas”. La peor parte, sin embargo, se la llevaban las zonas menos pobladas del país, donde la guerrilla campaba por sus respetos. Así ocurría en los departamentos amazónicos del sur y del oriente, donde el Estado brillaba por su ausencia y las FARC habían creado su propia administración. El Guaviare, a unos 350 kilómetros al sur de Bogotá, era quizá el lugar más emblemático de esa conquista del poder local por una organización armada. Hoy las autoridades han retomado el control de San José, la capital, y de las cuatro cabeceras municipales, pero el resto del departamento sigue en manos de las FARC. La guerrilla tiene ahí una buena parte de su producción de coca y la casi totalidad de los 39 secuestrados “políticos” que quiere canjear por 500 guerrilleros presos y a cambio de su exclusión de lista de las organizaciones terroristas.

“Aquí era territorio FARC hasta que llegó Uribe en 2002”, comenta un comerciante de San José de Guaviare, agobiado por un recorrido en honor a “Tirofijo”. La música sale de El Crespo Loco, un billar con mesa en la acera y un montón de cascos de cerveza alineados entre los pocos clientes. A pesar de la presencia abrumadora del Ejército, de la Policía y de los cuerpos antidroga, incluida la DEA estadounidense, el “Cártel de los corridos prohibidos”, en versión pirata, es uno de los CD más populares en los bares de San José. Mucho habrá cambiado en los últimos años, pero el narcotráfico sigue siendo el sustento de la economía local, como lo confirman las diez mil hectáreas dedicadas a la coca en el departamento, según cifras oficiales.

Los problemas empiezan más allá de San José, en la única carretera –setenta kilómetros sin asfaltar– construida en ese territorio selvático y despoblado, de 55 kilómetros cuadrados. Hasta hace poco el Frente Primero de las FARC, un grupo paramilitar, los Centauros, se peleaban por el control de la coca en los municipios de El Retorno y Calamar. Después de muchos muertos entre la población campesina, ambos grupos se han retirado de la zona. En lugar de coca ahora hay ganado del tipo cebú, con su joroba característica.

Más allá de Calamar, donde termina la carretera, empieza la tierra de nadie o, mejor dicho, el territorio de “César”, el jefe del Frente Primero (Recientemente capturado tras la liberación de Ingrid Betancourt). Con unos cuatrocientos hombres armados y miles de milicianos bajo su mando, Gerardo Aguilar Ramírez, alias “César”, de 45 años, reina (reinaba) sobre la inmensa zona amazónica que se extiende hasta la frontera con Brasil, al sur, y con Venezuela, al oriente. Es una selva intrincada, surcada por ríos caudalosos, que son la única vía de comunicación para los que se atreven a viajar por esos pagos. “La guerrilla tiene ahí sus pequeñas fincas ganaderas para su propia alimentación”, asegura un coronel. “Las manejan campesinos de las FARC, pero no llevan armas y no podemos hacer nada contra ellos. La coca la tienen más escondida, en pequeñas chacras. Ahí mismo fabrican la pasta base. En cualquier caso, nuestros helicópteros no tienen autonomía para llegar hasta esos lugares. Y, por tierra, nunca habrá suficientes tropas para recorrer una zona tan extensa y de muy difícil acceso”.

El principal obstáculo, sin embargo, es otro. “César” tiene en su poder a los rehenes más cotizados de la guerrilla, empezando por Ingrid Betancourt y tres estadounidenses (habría, además, 700 secuestrados “económicos”, repartidos en el resto del país). Los seis políticos colombianos que fueron liberados a principios de 2008 estaban también bajo su custodia. La cúpula de las FARC debe de haber considerado que esa región era la más adecuada para instalar su gulag tropical, donde mantiene en condiciones inhumanas a la mayoría de sus 39 “presos políticos” (18 policías, 14 militares y siete civiles). Algunos están privados de libertad desde hace once años y los últimos en llegar a ese infierno verde fueron tres contratistas del gobierno estadounidense, cuyo avión fue derribado hace cinco años. Bajo una espesa cobertura vegetal que no les permite ver el sol, los secuestrados viven encerrados y amarrados con cadenas, menos cuando los desplazan de un campamento a otro, para evitar su localización.

Además de ser un as en la manga para una eventual negociación política con el Gobierno, Ingrid Betancourt (la “joya colombo-francesa” se la llama en los correos encontrados) y sus compañeros de infortunio han sido convertidos en verdaderos escudos humanos. Los servicios secretos los tienen más o menos ubicados, pero han recibido la orden tajante de no intentar un rescate, que terminaría inevitablemente con la muerte de los secuestrados. Los rehenes son un seguro de vida para “César”, siempre y cuando sus hombres no lo traicionen, como está ocurriendo cada vez más en otros frentes de la guerrilla, donde las autoridades han comprado a varios mandos intermedios a golpe de recompensas millonarias. (Sin embargo, Ingrid Betancourt fué liberada junto a otros 14 secuestrados en una operación de inteligencia el 2 de julio pasado).

“‘César’ es un caballero y aquí ha dejado buenos recuerdos”, sostiene José, un comerciante de Calamar, que prefiere no usar su nombre verdadero. “La guerrilla administró el pueblo durante ocho años, de 1995 a 2003, y aquí había orden. La droga es el único negocio que hay aquí, y los guerrilleros eran los mejores clientes de las tiendas porque tenían mucho dinero”.

Desde que el Ejército retomó el pueblo a sangre y fuego en 2003, y lo transformó en una verdadera fortaleza, la economía ya no es tan boyante. “Los campesinos siguen trayendo la pasta base por el río Vaupés y el Unilla hasta Calamar”, explica José, “pero ya no en grandes cantidades. Es que las FARC compran una buena parte de la producción para fabricar la cocaína en los laboratorios que tienen escondidos en la selva. Luego se la llevan a Brasil, porque por ahí no hay Ejército. De aquí en adelante, la guerrilla tiene retenes en los ríos y cobra un impuesto sobre toda la mercancía que circula. La pasta de coca paga por peso; el combustible, por tambor; las gaseosas, la cerveza y los cigarros, por caja. Y te dan un vale para que no te cobren de nuevo en el retén siguiente”.

José piensa que las FARC cometieron un grave error al involucrarse directamente en el negocio de la cocaína, en lugar de limitarse a cobrar impuestos a los productores. “Esto atrajo al Gobierno, al Ejército, a los paracos (paramilitares), y mire cómo estamos ahora, peor que nunca. Los aviones fumigan los campos de coca, pero seguimos produciendo tanto como antes. No se puede arreglar el problema así y va a ser imposible sacar a la guerrilla de ahí”. Quizás, pero el objetivo de Bogotá era precisamente ese: encerrarla en la selva, cortarle los suministros procedentes de los países vecinos y quitarle toda relevancia política.

Y eso lo logró el 1 de marzo de 2008, cuando la aviación colombiana se apuntó un doble éxito: mató a un dirigente guerrillero de primera línea y dio un golpe mortal al proyecto político de las FARC y de Chávez. Todo el andamiaje se ha venido abajo por el solo hecho de haber sido puesto al descubierto. Los que actuaban al amparo de la clandestinidad para socavar las instituciones democráticas de Colombia y del continente se han quedado paralizados, al grado de que Chávez y Correa llaman ahora a las FARC a desarmarse y a entregar sus rehenes sin condiciones. Un cambio tan repentino suena a repliegue táctico. Ambos presidentes tienen elecciones dentro de poco –un referendo constitucional en Ecuador y unos comicios locales clave en Venezuela– y temen perderlas si se empecinan en apoyar a una guerrilla tan impopular. Si les va bien en las votaciones, esperarán a que pase la tormenta y no dudarán, Chávez por lo menos, en retomar su proyecto continental.

Quito y Caracas quieren que Bogotá “se olvide de las computadoras”. La respuesta ha llegado a través de un texto atribuido a un asesor del gobierno colombiano: “Lo que nos interesa es que ellos dejen de suministrarle a la guerrilla el oxígeno para prolongar su agonía. Lo importante es que Colombia les deje muy en claro de que, ante la primera evidencia de que esos apoyos continúan, estaríamos dispuestos a utilizar las pruebas de los ordenadores para denunciarlos ante el mundo e iniciar querellas en su contra ante los organismos internacionales pertinentes”. ¿Será esto suficiente para disuadir a Chávez?

Bertrand de la Grange – revista mexicana Letras Libres

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Publican en EEUU documentos inéditos sobre sabotaje a avión civil cubano

El Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington ha publicado el pasado jueves 3 de mayo 75 páginas de documentos que ofrecen inobjetables evidencias de los vínculos de Luis Posada Carriles con la CIA en 1976 y su responsabilidad en el sabotaje contra un avión de Cubana el 6 de octubre de ese año, que costó la vida a 73 personas.

Entre los documentos, que pueden consultarse en la página web de este prestigioso centro de investigación no gubernamental norteamericano, se encuentran declaraciones manuscritas de Freddy Lugo y Hernán Ricardo. Los autores materiales del atentado se incriminan mutuamente por haber volado al avión con una bomba de C-4, reconocen que el atentado se planeó en Caracas e identifican a Posada Carriles y a Orlando Bosch como los jefes de la operación terrorista.

“(Hernán Ricardo) me dijo que quería viajar en Cubana, porque iba a volar ese avión”, dice Freddy Lugo a las autoridades de Trinidad, registrado en una de las declaraciones firmadas por él y debidamente certificadas. Cuando el Comisionado de la Policía Dennis Elliot Ramdwar le pide a Lugo que explique qué quiere decir él con la palabra “volar”, el terrorista responde: “Por ‘volar’ quiero decir ‘desaparecer’.”

Entre los documentos, se encuentran también dos diagramas dibujados por el propio Hernán Ricardo ante el Comisionado Ramdwar. En una página aparece el organigrama de la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU) –grupo terrorista que se adjudicó el atentado y que según confirmó Ricardo, estaba vinculado a la CIA. En la página, se puede observar un esquema de la bomba plástica utilizada en el sabotaje, que poseía un detonador estilo lápiz. Los dos empleados de Posada confesaron que el material explosivo fue camuflado dentro de un tubo de pasta de diente Colgate, que Ricardo subió al avión cubano en el bolsillo de su camisa.

El Archivo de Seguridad Nacional también revela un informe de inteligencia encontrado entre los papeles personales de Luis Posada Carriles, durante el allanamiento de la agencia de Investigaciones Comerciales e Industriales Compañía Anónima (ICICA), en octubre de 1976. Este documento, certificado por dos peritos venezolanos que prueban que fue escrito por Hernán Ricardo, demuestra que Luis Posada Carriles no solo organizó el sabotaje en Barbados, sino otros realizados contra instalaciones cubanas en Panamá, Trinidad y Colombia en los meses previos a la voladura del CU-455.

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Dicen que las Torres de New York colapsaron por demolición controlada

11 octubre 2006 5 comentarios

Voltairenet.org

lunes 9 de octubre de 2006

50 científicos de EEUU desafían la historia oficial del 11 de septiembre.
por Elaine Jarvik*, Steve E. Jones*

Una investigación a fondo de los eventos del 11 de septiembre del físico Steven E. Jones, profesor de la Universidad Brigham Young, concluyó que la explicación oficial para el derrumbe de los edificios del Centro Mundial de Comercio (WTC, en inglés) resulta inverosímil según las leyes de la física. Jones y otros 50 colegas están reclamando una investigación científica independiente e internacional «no guiada por intereses politizados y restricciones, sino por observaciones y cálculos».

Está investigación hace parte de las 25 «historias top» del Proyecto Censurado

Trayendo a la realidad la explicación oficial del colapso de los tres edificios del WTC, Jones citó el completo, rápido y simétrico desplome de las torres; las explosiones horizontales (mechas) evidenciadas en las películas de los derrumbes; el hecho de que la antena cayó primero en la torre del norte, sugiriendo el uso de explosivos en las columnas de la base; y las grandes piscinas de metal fundido observadas en las áreas del sótano de ambas torres.

Jones miembro del movimiento científico Scholars for 9/11 Truth (Científicos por la Verdad) también investigó el derrumbamiento del WTC 7, uno de los 47 edificios de la historia que no fue impactado por los aviones, pero al caer dejó su propia «huella» de manera semejante a una demolición controlada. El WTC 7 albergaba dependencias del Servicio Secreto de EEUU, del departamento de Defensa, Servicio de Inmigración y Naturalización, Comisión de Seguridades e Intercambio de EEUU, Oficina de Manejo de Emergencias del Alcalde, Consejo Regional del Servicio de Renta Pública y de la Agencia Central de Inteligencia.
Muchos de los expedientes del escándalo de la contabilidad de Enron fueron destruidos cuando el edificio se vino abajo.

Jones reclama que el National Institute of Standards and Technology (NIST) o Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, no hizo caso de la física y de la química en lo qué sucedió el 11 de septiembre (9/11) e inclusive manipuló sus pruebas a fin de adecuarlas para conseguir una hipótesis generada por computadora sobre el resultado final del colapso e, incluso, no se interesaron en investigar la posibilidad de una demolición controlada. También cuestiona las investigaciones conducidas por FEMA (sigla en inglés de la Federal Emergency Management Agency) y la Comisión del 9/11.

Resultados dudosos del informe:

Nunca ningún edificio de estructura de acero colapsó debido al fuego, antes o después de las torres del WTC. Pero los explosivos pueden romper con eficacia las columnas de acero.

El edificio WTC 7, que no fue impactado por los aviones secuestrados, colapsó en 6,6 segundos, justo 0,6 de segundo más de lo que demoraría en caer un objeto desde la azotea hasta golpear la tierra.

«¿Donde está el retraso previsto por la conservación del ímpetu, una de las leyes fundacionales de la física?, pregunta Jones. Es decir, como las caída de los pisos superior golpeó los pisos inferiores dejando intactas las columnas de acero, tal caída debió ser impedida significativamente por la masa impactada».

«¿Cómo logran caer tan rápidamente los pisos superiores y, entonces, todavía conservar el ímpetu en los edificios derrumbándose? La paradoja -dice Jones- se resuelve fácilmente por la hipótesis de la demolición controlada, donde los explosivos removieron rápidamente el material de los pisos inferiores, incluyendo el soporte de las columnas de acero, y permitieron el colapso a una velocidad cercana a la caída libre». Estas observaciones no fueron analizadas por FEMA, NIST o la Comisión 9/11.

Un derrumbe por causas no explosivas típicamente amontona virutas de concreto roto. Pero la mayoría del material de las torres fue convertido en harina, como polvo, mientras los edificios estaban cayéndose. «¿Cómo podemos entender este comportamiento extraño, sin explosivos? Extraordinario, asombroso, y exigimos un escrutinio puesto que los informes financiados por el gobierno de EEUU no pudieron analizar este fenómeno».

Los soportes de acero «en parte se evaporaron», pero se requieren temperaturas cercanas a 5.000 grados Fahrenheit [2760 grados C°] para evaporar el acero y ningún material de oficina ni el combustible diesel pueden generar temperaturas tan altas. El fuego causado por el combustible (fuel oil) del motor a reacción de los aviones secuestrados duró a lo sumo unos minutos y la combustión de los materiales de oficina consumidos por el fuego dura aproximadamente veinte minutos en cualquier locación dada.

El metal fundido encontrado en las ruinas del WTC pudo haber sido el resultado de una reacción de alta temperatura de un explosivo normalmente usado como el thermite. Edificios no destruidos por explosivos «tienen insuficiente energía dirigida como para producir la fundición de grandes cantidades de metal», dice Jones.

Si numerosos observadores ubicados adentro y cerca de las torres escucharon explosiones múltiples, ruidosas y en secuencia rápida, y estas explosiones ocurrieron debajo, lejos de la región donde impactaron los aviones ¿cómo tantas personas pudieron superar esos obstáculos?
«…Acontecimientos orquestados por el gobierno…»

Jones, al frente de un grupo llamado «Eruditos o Científicos por la Verdad del 9/11» (ya un miembro de esta asociación ha sido asesinado en extrañas circunstancias), en enero de 2006 llamó a una investigación internacional sobre los ataques y llegó tan lejos como acusar el gobierno de EEUU de un encubrimiento masivo.

Creemos que los más altos funcionarios del gobierno han encubierto hechos cruciales sobre lo qué realmente sucedió el 11 de septiembre’, dijo el grupo en una declaración. ’Creemos que estos acontecimientos pudieron haberse orquestado por la administración para manipular a los ciudadanos estadounidense para obtener apoyo a sus políticas en el país y en el extranjero.

El grupo está liderado por Jones y James H. Fetzer, profesor emérito (McKnight de filosofía) de la Universidad de Minnesota Duluth, y participa un grupo de 50 académicos y expertos, incluyendo a Robert M. Bowman, ex director del programa de defensa del espacio de EEUU conocido como «Guerra de las Galaxias», y Morgan Reynolds, ex jefe de economistas del departamento del Trabajo en el primer período del presidente George W. Bush.

Más información en: http://www.scholarsfor911truth.org/ (en inglés, PDF, mucha información técnica y fotografías

Elaine Jarvik
Elaine Jarvik es periodista, trabaja para el Deseret Morning News (www.deseretnews.com) y un resumen de sus trabajos puede obtenerse a través de http://www.findarticles.com/

Steve E. Jones
Steve E. Jones es físico, enseña en la Universidad Brigham Young, investigador atómico, molecular, también trabaja en óptica y está especializado en fusión catalizada de metales, energía solar y «archaeometry». Su teoría sobre el derrumbe con explosivos puede leerse en muchos sitios web, entre otros en http://wtc7.net/articles/stevenjones_b7.html.

Fuente Ernesto Carmona
Periodista chileno.

Fuentes:

Deseret Morning News, November 10, 2005.
Title: Y. Professor Thinks Bombs, Not
Planes, Toppled WTC.
Author: Elaine Jarvik.

Brigham Young University website, Winter 2005.
Title: Why Indeed Did the WTC Buildings Collapse?
Author: Steven E. Jones.

Deseret Morning News, January 26, 2006
Title: BYU professor’s group accuses U.S. officials of lying about 9/11.
Author: Elaine Jarvik.

Faculty Evaluator: John Kramer.
Student Researchers: David Abbott and Courtney Wilcox.

*Proyecto Censurado (Project Censored) es un programa a cargo del profesor de sociología Peter Phillips, de la Universidad Sonoma State de California, que desde hace 30 años emite un estudio anual sobre las 25 grandes noticias «top» ocultadas por la gran prensa de EEUU. Estas «25 historias top» sobre grandes temas sustraídos del debate periodístico ofrecen una radiografía actualizada de la sociedad estadounidense y la política exterior de EEUU, cuyo conocimiento permite comprender mejor los designios del imperio. Los textos completos pueden verse (en inglés) en http://www.projectcens

¿Dónde estuvo Osama Bin Laden el día 11 de septiembre de 2001?

19 septiembre 2006 Deja un comentario

Michael Chossudovsky
Global Research

Traducción para Rebelión de Horacio Garetto

Ir en la búsqueda de Osama sirvió, a lo largo de los últimos 5 años, para mantener viva la leyenda del “terrorista más buscado del mundo” lo cuál tiene asombrados a millones de personas en Usamérica y en todo el mundo.

Donald Rumsfeld dijo varias veces que el paradero de Osama continúa siendo desconocido. “Es como buscar una aguja en un pajar”, declaró.

En noviembre de 2001 bombarderos usamericanos B 52 tapizaron con bombas todas las cavernas de la región de montañas de Tora Bora, al este de Afganistán, dónde se decía que se escondían Osama y sus seguidores. Se decía que esas cavernas eran “la última fortaleza de Osama”.

Analistas de inteligencia de la CIA posteriormente tuvieron que concluir que Osama había escapado de su caverna de Tora Bora en la primera semana de Diciembre de 2001. En Enero de 2002 el Pentágono lanzó una investigación mundial en busca de Osama y de sus lugartenientes, en Afganistán y más allá de Afganistán. Esta búsqueda, caracterizada por el Secretario de Estado Colin Powell como una “búsqueda a fondo”, fue ejecutada con el apoyo de la “comunidad internacional” y de los aliados europeos de USA. En cuánto a esto las autoridades de inteligencia usamericanas confirmaron que:

“ si bien Al Qaeda fue golpeada, … el hombre más buscado, Osama, sigue un paso delante de EU, y el núcleo de su red de terror mundial sigue funcionando” (Global News Wire-Asia Africa Intelligence Wire, InfoProd, Enero 20 de 2002)

Durante los últimos cinco años los militares usamericanos y su aparato de inteligencia realizaron considerables gastos sufragados por los contribuyentes para investigar y buscar a Osama.

Una unidad de la CIA con un presupuesto de millones de dólares fue montada para descubrirlo. Esta unidad aparentemente fue disuelta en 2005. Expertos en inteligencia concuerdan en que se escondería en un área remota de Pakistán, “pero no podemos encontrarlo”.

“La mayor parte de los analistas está convencida de que Osama están en algún lugar de la frontera afgano-pakistaní. Últimamente se ha dicho de que probablemente estaría en las vecindades del pico de Tirich Mir, de 7700 metros de altura, en la zona del Hindu Kush, en el área tribal llamada Chitral, en el noroeste de Pakistán” Hobart Mercury (Australia, setiembre 9 de 2006)

El presidente Bush prometió reiteradas veces “arrancarlo de su caverna, capturarlo vivo o muerto, si es preciso a través de ataques directos sobre el terreno o hasta tirarle con misiles. Según una declaración reciente de Bush, Osama se está escondiendo en un área remota de Pakistán que es “extremadamente montañosa e inaccesible” con montañas cuya altitud va de 2743 a 4572 metros …”No podemos capturarlo porque, según el presidente, no hay infraestructura de comunicaciones, la cuál nos permitiría ir efectivamente tras el (citada en el Baluchistan Times, 23 abril de 2006).

La persecución de Osama se convirtió en un proceso altamente ritualizado que alimenta las cadenas de noticias con un suministro casi diario. Esto no solamente forma parte de la campaña de desinformación de los medios sino que también proporciona una justificación para la prisión arbitraria, la detención y la tortura de numerosos sospechosos, “combatientes enemigos y cómplices” de los cuáles se dice que podrían conocer el paradero de Osama. Y, esa información, naturalmente, es vital para la “seguridad de los americanos”.

La búsqueda de Osama sirve tanto objetivos militares como políticos. Los demócratas compiten con los republicanos en su resolución por extirpar el “terrorismo islámico”.

“The Path to 9/11”, “el camino al 11 de septiembre”, un denominado documental de 5 horas de la cadena televisiva ABC sobre la búsqueda de Osama, presentado los días 10 y 11 de septiembre, para celebrar el quinto aniversario de los ataques, acusa livianamente a Bill Clinton de estar demasiado ocupado con el escándalo de la Mónica Lewinsky como para poder ocuparse de combatir el terrorismo”. El mensaje subliminal del filme es que los demócratas descuidaron la guerra “contra el terrorismo”.

La verdad es que todas las administraciones, desde que Jimmy Carter apoyó y financió la red de “terror islámico” creada durante su administración al principio de la guerra soviético-afgana, hicieron lo mismo y se condujeron de la misma manera (Ver Michael Chossudovsky, Quién es Osama Bin Laden, 12 de septiembre de 2001)

¿DONDE ESTABA OSAMA EL 11 DE SEPTIEMBRE?

Hay pruebas de que los paraderos de Osama son conocidos por la administración Bush.

El día 10 de setiembre de 2001 “el enemigo público número uno” estaba en un hospital militar pakistaní, en la ciudad de Rawalpindi, cortesía de un aliado de USA, como lo confirma un relato de Dan Rather, de la CBS News (ver nuestro art. de Octubre de 2003 sobre esta cuestión)

O sea que podría haber sido puesto preso inmediatamente, pero en ese caso no habríamos tenido una leyenda Osama, la cual alimentó las cadenas de noticias tanto como los discursos de Bush durante los últimos cinco años.

De acuerdo con Dan Rather de la CBS, Bin Laden fue hospitalizado en Rawalpindi un día antes de los ataques del 11 de set., el dia 10 de set. de 2001.

“Pakistán. La Inteligencia Militar de Pakistán (ISI) contó a CBS que Bin Laden había recibido tratamiento de diálisis en Rawalpindi, sede del ejército de Pakistán.

DAN RATHER, PRESENTADOR DE CBS: mientras Usamérica y sus aliados intensifican la cazería de Osama Bin Laden, CBS News logró información exclusiva para esta noche acerca de dónde y qué estaba haciendo Osama bin Laden horas antes de que sus seguidores atacaran USA el día 11 de septiembre.

Esto es el resultado de un intenso trabajo de investigación realizado por el equipo periodístico de CBS News y por uno de los mejores corresponsales extranjeros en el tema, Barry Petersen, este de la CBS. Este es su relato:

(PRINCIPIO DEL VIDEO TAPE) BARRY PETERSEN, CORRESPONSAL DE LA CBS (voz de un narrador): Toda la gente recuerda lo que pasó el 11 de septiembre. Aquí está la historia de lo que puede haber pasado la noche anterior. Es una historia tan retorcida como la caza de Osama bin Laden.

CBS NEWS fue informada de que la noche anterior al ataque terrorista del 11 de set. Osama bin Laden estaba en Pakistán. Estaba por recibir tratamiento médico con el apoyo de los mismos militares que días después estaban jurando apoyar la guerra usamericana contra el terror en Afganistán.

Fuentes de la inteligencia pakistaní informaron a CBS News que bin Laden fue trasladado secretamente para este hospital militar en Rawalpindi para un tratamiento de diálisis de riñón. Esa noche, afirma un trabajador médico que quiso proteger su identidad, se sustituyó el equipo de médicos urólogos regular por uno especial secreto. Se trataba de un tratamiento para una persona muy especial. Obviamente, el equipo especial estaba tramando algo.

The special team was obviously up to no good.

“Los militares lo tenían rodeado”, afirma este empleado del hospital que también quiso mantener su identidad oculta. “Vi bajar del auto ayudado al misterioso paciente”. Después de ese momento vi muchas fotos del hombre. Es el hombre que conocemos como Osama bin Laden. También oí a dos oficiales del ejército conversar el uno con el otro. Decían que Osama debía ser cuidado y observado cuidadosamente. Los que lo conocen saben que padece de muchos padecimientos. Ahmed Rashid, que escribió in extenso sobre los talibanes, dice que los militares lo habían ya asistido reiteradas veces en ese lugar.

(…)

PETERSEN (frente a las cámaras): médicos del hospital informaron a CBS News que no hubo nada de especial aquella noche, pero requeridos que fueron se negaron a mostrar la información solicitada, como los registros del hospital. Los responsables del gobierno negaron la noche pasada que Bin Laden hubiese recibido algún tipo de tratamiento.

(voz del narrador): Pero fue el presidente Musharraf, de Pakistán, el que afirmó en público lo que muchos sospechan, a saber, que bin Laden sufre de dolencia de riñones, que podría estar próximo a morir. Pruebas al canto, el video más reciente lo muestra muy pálido y demacrado, con la mano izquierda inmóvil. Responsables de la administración Bush admiten no saber si bin Laden está enfermo o muerto.

DONALD RUMSFELD, secretario de Defensa: en cuánto a la cuestión de la salud de Osama no tengo ningún conocimiento.

PETERSEN: Los Estados Unidos no tienen manera de saber quién entre los militares y la inteligencia de Pakistán apoyaban a los talibanes, o sea que Osama bin Laden pudo haber estado aquella noche antes del 11 de set. a los fines del necesario tratamiento de diálisis de riñón. De tal modo que USA no tiene modo de saber si esas personas serán las mismas que lo ayudaron a seguir libre.

Barry Petersen, CBS News, Islamabad.

(fin del videotape)

(CBS News, 28 de enero de 2002, El video con el reportaje de la CBS se encuentra en este enlace

……

Corresponde tomar debida nota del hecho de que el hospital militar en cuestión está directamente bajo la jurisdicción de las Fuerzas Armadas Pakistaníes, las cuáles tienen estrechos lazos con el Pentágono. Consejeros militares usamericanos basados en Rawalpindi trabajan en estrecho contacto con las fuerzas armadas pakistaníes. Pero ninguna tentativa fue hecha para detener al más conocido fugitivo de los USA porque podía ser que estuviera por servir para “otra finalidad más importante”. Rumsfeld dijo por entonces que no sabía de la salud de Osama (CBS News, 28 de Enero de 2002)

Este reportaje de la CBS es una pieza crucial de información para nuestro entendimiento del 11 de setiembre de 2001.

Esta pieza informativa refuta la afirmación de la administración de que el paradero de bin Laden es desconocido. Esta pieza apunta a la conexión pakistaní. Sugiere un encubrimiento a los más altos niveles de la administración Bush.

Dan Rather y Barry Petersen no sacaron las posibles conclusiones de su reportaje de enero de 2002. Dan a entender que fueron engañados por la inteligencia pakistaní. No se hicieron la pregunta: ¿Porqué dice la administración Bush que no pueden agarrar a Osama? Si reflexionaran sobre las implicaciones de lo reporteado la conclusión sería obvia.

Si el reportaje de la CBS es exacto y Osama fue verdaderamente admitido en el hospital militar pakistaní el 10 de set., por cortesía del aliado militar de los USA, tanto pudiera ser que continuaba en el hospital el 11 de set. como que se haya retirado unas horas antes de los ataques.

En otras palabras el paradero de Osama era conocido por los oficiales usamericanos en la mañana del 12 de sept., el día en el que el Secretario de Estado Colin Powell inició negociaciones con Pakistán con vistas a detener y extraditar a Osama. Esas negociaciones, que fueron conducidas del lado pakistaní por el general Mahmoud Ahmad, jefe de la inteligencia militar, en nombre del gobierno, tuvieron lugar los días 12 y 13 de set. en el gabinete del vicesecretario de Estado Richard Armitage.

La administración miente. El paradero de Osama era bien conocido.

Podría haber sido detenido inmediatamente luego del 10 de setiembre.

Pero en tal caso nos hubiéramos privado de 5 años de historias en los medios de comunicación con Osama bin Laden por todos lados. La administración Bush precisaba con desesperación de la ficción de un “enemigo externo de América”.

Y Al Qaeda, de Osama Ben Laden, bien conocida y documentada, es una fabricación del aparato de inteligencia de Estados Unidos. Su función esencial es la de suministrar una cara a la guerra contra el terrorismo. La imagen debe ser viva.

Según la Casa Blanca: “La mayor amenaza para nosotros es esta ideología de extremismo violento, y su mayor proponente público es Osama Ben Laden. Este Sr. continúa siendo nuestro objetivo número uno pero no el único” (Declaración reciente del asistente de la Casa Blanca para la Seguridad Interna, Frances Townsend, 5 de setiembre de 2006)

La doctrina de la seguridad nacional reposa sobre la ficción de los terroristas islámicos, conducidos por Osama, los cuáles son tratados como la “máxima amenaza para el mundo civilizado”. En palabras de Bush, “bin Laden y sus aliados terroristas tienen tan claras sus intenciones como las que tenían Hitler y Lenin antes. La cuestión es: ¿oiremos? ¿Porqué nunca prestamos atención a lo que dicen estos hombres malos? Estamos en la ofensiva. No descansaremos. No retrocederemos. Y no nos retiraremos del combate hasta que esta amenaza a la civilización haya sido removida (citado por la CNN, septiembre 5 de 2006)

La “persecución a muerte” de Osama bin Laden en las ásperas zonas montañosas de Pakistán debe continuar, porque sin Osama, mencionado hasta las náuseas en todos los noticiarios y declaraciones oficiales, la frágil legitimidad de la cruzada de la administración Bush se derrumbará como un castillo de naipes.

La otra arma de EE.UU. y sus aliados – TERRORISMO Y LA MANIPULACION DEL MIEDO

17 agosto 2006 1 comentario

La nueva amenaza de un “atentado terrorista” atemoriza al mundo. Pero: ¿A quiénes realmente les es útil el “terrorismo internacional?

Mientras el mundo comenzaba, paulatinamente, a cuestionar la ofensiva israelí en el Líbano, ante tanta destrucción y muerte de civiles, ocurrió algo que ya sobrepasa la casualidad y llega en momentos precisos, para justificar la llamada “guerra contra el terrorismo” implementada por Estados Unidos y sus aliados.

El 10 de agosto, fuerzas de seguridad del Gobierno británico anunciaron haber frustrado los planes de una banda que quería hacer explotar varios aviones de pasajeros en su ruta desde Gran Bretaña a Estados Unidos.

En primera instancia, la policía británica detuvo a 24 sospechosos que provienen, según dijeron, de “círculos islámicos radicalizados”.

En ese sentido el “terrorismo internacional” puso en alerta máxima a todo el mundo “occidental y civilizado”, trayendo consigo el miedo en todos sus gobiernos y habitantes.

En el Reino Unido el nivel de alerta tenía una situación “crítica”. Sobre el nivel de alerta, el servicio secreto MI5 había informado en su página de Internet sobre el mantenimiento del punto máximo en la escala. Ese organismo pidió a la población “estar muy vigilante” ante eventuales hechos sospechosos, y reportar de inmediato cualquier anomalía a la Policía.

Como un virus que se expande rápidamente, emergió una paranoia en el mundo occidental aumentando los niveles de seguridad a su máxima expresión. Según los medios informativos mundiales, en varios aeropuertos internacionales optaron por cancelar viajes, realizar revisiones exhaustivas por “temores de que algunos de los terroristas involucrados aún anden sueltos”.

Hasta el momento las 24 personas detenidas serían musulmanes de nacionalidad británica. Según la inteligencia estadounidense, al menos 50 personas estaban involucradas. Al contrario de los ataques del 7 julio del 2005 (7J) en Londres, fuentes de inteligencia aseguran que existe un vínculo directo entre los detenidos y altos miembros de la red Al Qaeda de Osama Bin Laden.

Bajo este marco, a lo ancho del orbe, se registraron varias escenas de psicosis que obligó a muchas naciones del mundo a elevar sus niveles de alerta. Se informaron de aterrizajes de emergencia por platos y bandejas, o mensajes escritos. Todo está bajo sospecha.

Como es algo habitual y servicial a su estrategia, minutos después de que se diera a conocer el “frustrado plan terrorista”, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, aseguró que su país está “en guerra con fascistas islamistas”.

Bush además aprovechó para anunciar que la colaboración entre Washington y Londres ha sido “excelente” y que Estados Unidos “no está aún completamente seguro”.

“Es un error creer que no existe una amenaza para Estados Unidos”, declaró el mandatario, “este país es más seguro que antes del 11 de septiembre, pero no estamos completamente seguros”.

De ese modo, emergió un nuevo capítulo en esta trágica novela escrita por Bush y sus halcones, la cual comenzó un 11 de septiembre del 2001.

Es preciso no pecar de ingenuos y saber que resulta muy necesario profundizar esta cuestión, para dilucidar a quienes realmente les conviene esta situación.

Desde el 11S, la política exterior de Estados Unidos generó una serie de cambios y llevó a implantar de manera unilateral su “guerra contra el terrorismo”. Después del atentado del 11 de marzo del 2005 (11M) en España y del 7J en Inglaterra, Europa y gran parte del mundo occidental se sumergieron en esta senda hasta llegar a lo sucedido esta semana.

Pero lo que gran parte de la comunidad mundial no se detiene a meditar, es cuáles son los resultados y los hechos que coinciden en este escenario.

Son cinco años que el mundo observa y escucha sobre “complots”, “planes terroristas” y “amenazas”. En momentos en que la vista mundial se orienta hacia otros temas importantes, Bin Laden y Al Qaeda hacen su aparición mediante videos de dudosa procedencia.

La situación es por demás propicia para Bush. Tras imponer la “guerra contraterrorista global” que alberga a todas las naciones del planeta, Washington reafirma su propia doctrina de “seguridad nacional”, agenda “guerras preventivas” y pretende mostrarse como el paladín del siglo XXI, necesario para terminar con esta amenaza.

Y no sólo a nivel planetario, sino también a nivel interno. Recordemos que en noviembre próximo, en el país norteamericano se realizarán elecciones parlamentarias. Según las encuestas, los republicanos pueden perder la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

Esto derivaría en un gran golpe a la alicaída administración Bush, que podría derivar en un nuevo Watergate.

Entonces, al igual que en las elecciones presidenciales del 2004, una nueva pequeña ayuda de Al Qaeda serviría de herramienta para revertir ese panorama.

Recordemos que en ese entonces, un video de Bin Laden amenazando con “ataque terrorista a Nueva York”, permitió que Bush lograra su segundo mandato, ante una campaña electoral bastante reñida.

Una receta tan propia del estadounidense, en el caso de su aliado español José María Aznar, produjo que su rival José Luis Rodríguez Zapatero —luego del 11M, llegara a la Presidencia, ante sondeos previos que daban como ganador a Aznar.

En Italia, con Silvio Berlusconi (otro aliado de Bush), se intentó la misma estrategia, con magros resultados. En marzo pasado, el entonces ministro de Defensa, Antonio Martino, señaló que “no se puede excluir” la posibilidad de que se produzca un atentado terrorista en vísperas de los comicios del 9 y 10 de abril para influir en los resultados. Tal atentado nunca existió y el partido de Berlusconi resultó gran perdedor de los comicios.

Quedó demostrado, entonces, que sólo los estadounidenses fueron siempre los más beneficiados por el “síndrome del terror” y así cumplir sus cometidos.

Un estudio realizado por IAR-Noticias refleja esta situación: El 11S, el 11M y el 7J tuvieron como principales beneficiarios políticos a Bush y a su administración.

El estudio hace notar que con el 11S Washington consiguió el consenso para invadir Iraq y Afganistán. Con el 11M y su impacto recreado en Estados Unidos, Bush ganó la reelección presidencial en el 2004. Y con el 7J consiguieron renovar y ampliar la ley Patriot, instrumento esencial de la “guerra contraterrorista”.

Además, cabe destacar que en cada una de las invasiones militares de Washington para “terminar con el terrorismo” las corporaciones armamentistas, petroleras, tecnológicas y de servicios del Complejo Militar Industrial estadounidense obtuvieron inmensas sumas de dinero en ganancias.

En ese aspecto, Bin Laden y Al Qaeda no son más que herramientas funcionales a las necesidades de Washington que busca de un nuevo gran enemigo que sustituya a la extinguida Unión Soviética y la amenaza del comunismo.

Y los resultados saltan a la vista. La potencia del Norte está logrando un consenso local e internacional para que avalen y justifiquen sus políticas de invasión militar en base a los diseños de su Imperio.

El “terrorismo internacional” entonces justifica la nueva “doctrina de seguridad nacional” de Estados Unidos, las “guerras preventivas”, el espionaje interno y externo y, además, elaboró una nueva “hipótesis de conflicto militar”.

En un escenario internacional, donde las guerras militares convencionales entre Estados no son frecuentes, el fantasma de Bin Laden sirve de pretexto para la expansión militar estadounidense y la de sus aliados.

¿Somos pocos los que nos damos cuenta de esa situación? No, para gracia de la humanidad en distintos sectores del globo las voces develadoras resuenan cada vez más.

En Estados Unidos, según un sondeo realizado en mayo pasado por el prestigioso instituto Zogby Internacional, sostiene que el 42 por ciento de los estadounidenses duda de la versión oficial sobre el 11S. Además, estiman que la comisión investigadora realizó una operación de encubrimiento. Pero también hay un 44 por ciento que piensa que Bush utilizó los atentados para desencadenar la guerra contra Irak.

Desde otro punto, el general ruso Leonid Ivashov, quien era el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas en el momento de los atentados del 11S, en una nota publicada por Red Voltaire sostiene que el terrorismo internacional “no existe” y que los atentados del 11 de septiembre “fueron un montaje”.

“Lo que estamos viendo no es más que un terrorismo manipulado por las grandes potencias y no existiría sin ellas”, escribió Ivashov.

Más allá de las teorías de “complot” o de “atentado real” en torno al 11S, lo cierto es que presuntamente Al Qaeda encarna una lucha islámica contra occidente. Esta apreciación es por demás desacertada, y no sólo por lo que se dice de este lado del mundo.

A principios de agosto, en medio de la agresión israelí al Líbano, un presunto video televisado de Ayman al-Zawahiri, presentado como el “número 2 de Al Qaeda”, llamó a las comunidades sunitas y chiítas a unirse contra Israel.

Interrogado por la agencia rusa Ria-Novosti, un vocero de Hizbolá declaró que el video era una falsificación preparada por los servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes. A su vez, subrayó que el movimiento chiíta no ha tenido nunca, ni tendrá, relaciones con Al Qaeda debido a las divergencias existentes entre ambos grupos, sobre todo en lo tocante a la religión y la política.

“El Hizbolá defiende los intereses del Líbano y de todo el mundo árabe mientras que Al Qaeda hace el juego de la Administración estadounidense y sus acciones no hacen otra cosa que perjudicar al Islam y a todos los musulmanes”, concluyó.

Terrorismo y miedo, la otra arma de Estados Unidos y sus aliados. O si no, cabe meditar en esto. Washington va perdiendo la guerra contra el “terrorismo islámico” en Iraq y Afganistán. Israel va perdiendo la guerra contra el “terrorismo islámico” en Líbano y Medio Oriente.

Ante esta situación adversa, como caído del cielo aparece un nuevo “potencial atentado terrorista”.

En consecuencia, hasta ahora nadie, ni Estados Unidos con la CIA aportan datos precisos de la existencia o de la muerte de Bin Laden, y todavía nadie reveló cómo pudo escapar del cerco militar y de los misiles en Afganistán.

Osama, el escurridizo, desapareció sin dejar rastros, a pesar de que oficialmente lo buscan por doquier todos los servicios de inteligencia del mundo, mientras tanto, la “guerra contra el terrorismo” sigue su marcha siniestra.

POR JUAN C. ALFARO*
jcalfaro@prensamercosur.com.ar

Pilares de la Guerra: Petróleo y Gas, Bancos, Narcotráfico, Bioeconomía y Militarización

24 marzo 2006 3 comentarios

Por Gustavo E. Castro Soto*

Detrás de esta guerra mundial existen ejes motores que la producen y alimentan más allá de la simple detención o asesinato de Bin Laden. Ahora vemos que los intereses son más complejos y que ambos bandos, Bush y Bin, están altamente involucrados.

1) Petróleo y Gas

Actualmente se requiere energía equivalente a 210 millones de barriles de petróleo al día en el mundo. Específicamente, de la energía mundial necesaria, el 38% proviene del petróleo para lo cual se requieren 75 millones de barriles al día de crudo; 22% es del gas natural equivalente a 46 millones de barriles; 26% de la energía proviene del carbón; 7% de la energía nuclear; y el otro 7% proviene de la energía hidráulica, solar, eólica, entre otras. Toda esta energía se gasta un 20% en transporte; más del 30% para la iluminación, refrigeración, calefacción, transmisión y recepción de información, uso doméstico, comercios y edificios públicos. El resto es para la industria especialmente de acero, cemento, vidrio, química, aluminio, celulosa y papel, principalmente.

Estados Unidos (EU) produce el 12% de la producción mundial del petróleo, o sea, 9 millones de barriles diarios; pero consume el 25% del crudo mundial, o sea 20 de los 75 millones de barriles diarios que se producen en el mundo. Por tanto, tienen que importar otros 11 millones para cubrir sus necesidades. De ellos México le vende un millón 600 mil y Venezuela 2 millones de barriles diarios de crudo, el resto proviene del mundo árabe. Con el ritmo actual de producción, EU tiene crudo para 11 años, pero si tuviera que producir todo lo que consume, sólo tendría petróleo para 4 años. Por ello EU importa millones de barriles al día y busca desesperadamente garantizarse el acceso a los mercados de crudo como el de Canadá y México, pero esto no les resuelve todo el problema. (EU cuenta con 173 refinerías; México 6; Rusia 45 y consume 4 millones de barriles diarios; y la Unión Europea 20 refinerías y consume 5 millones de barriles diarios de petróleo).

Pero, ¿dónde está el petróleo? En lo Medio Oriente está el 65% de las reservas mundiales de crudo; en Venezuela el 7% (lo que también explica la militarización del Plan Colombia); otro 7% en África (Argelia, Libia y Nigeria, principalmente); y el 5% en Rusia. En el caso del gas natural, el 28% está en Rusia; el 9% en el Pérsico; otro 9% en el Mar del Norte (Holanda, Noruega e Inglaterra); 7% en Canadá; y otro 7% en África (Argelia y Nigeria, principalmente).

En el caso del Continente Americano, la estrategia de EU es crear un bloque energético petrolero a nivel continental dentro del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que incluye el Plan Puebla Panamá y el Plan Colombia, ambos que tienden a ampliarse geográficamente para ir conformando el ALCA. La iniciativa Petroamérica intenta la conformación de una gran transnacional que podría fusionar a Pemex de México con Petrobras de Brasil, PdeV S.A. de Venezuela, Ecopetrol de Perú e YPF-REPSOL de España en Argentina, bajo los intereses norteamericanos.

Los intereses de los EU sobre el petróleo están íntimamente relacionados con la guerra que ahora nos ocupa. Asia Central es la segunda cuenca petrolera más grande del mundo que tiene cerca de 200 mil millones de barriles de reservas de petróleo, después del Golfo Pérsico que cuenta con 660 mil millones de barriles. De ahí el interés de controlar el puente europeo asiático y por tanto la comercialización de la zona, como en el caso de la droga. Además, el territorio de Afganistán también concentra el 4% de las reservas mundiales de carbón, pero no son explotadas; y cuenta además con cobre, hierro, azufre, zinc, sal, plomo y piedras preciosas y semipreciosas.

En 1997 el gobierno del Talibán de Afganistán firmó un acuerdo con Pakistán, Turkmenistán y Uzbekistán para llevar el gas natural por medio de un gasoducto desde las orillas del Mar Caspio del Asia Central ex soviética, a Afganistán. En ese año las empresas petroleras Unocal de EU, la Saudita Delta Oil, la paquistaní Crescent Group, la rusa Gazprom, la sudcoreana Hyundai Engineering Construction Company y las japonesas Inpex e Itochu, junto con el gobierno de Turkmenistán, formaron la sociedad Central Asia Gas Pipeline Ltd (Centgas) para construir el gasoducto de 1,464 kilómetros desde Turkmenistán hasta Pakistán cruzando Afganistán, y de ahí 750 kilómetros más a la India. Este gasoducto transportaría anualmente 20 mil millones de metros cúbicos de gas. Para ello, una comisión de alto nivel del gobierno Talibán llegó a los EU y fue recibido en Sugarland, Texas, por la empresa Unocal, lo que hizo a los talibanes olvidarse de un acuerdo que estaban haciendo paralelamente con la empresa Argentina Bridas para construir el mismo proyecto.

Más adelante, Unocal y Delta Oil se quedan con el 85% de las acciones de Centgas y a EU le preocupó la fuerte presencia de Arabia Saudita en el proyecto y, en 1998, lanzó ataques en Afganistán contra supuestos refugios de Osama Bin Laden. Ante la inseguridad, Unocal se retira y el proyecto queda en manos de los sauditas de Delta Oil. El control de Arabia Saudita sobre el petróleo del Mar Caspio, aunado con el poderío de armas atómicas de Pakistán, se vuelven prioridad para Washington. Así, durante el gobierno de George Bush (padre), EU comenzó una política petrolera expansionista. En 1991 convenció a Mijail Gorbachov de abrir Rusia a las compañías privadas del ramo petrolero. Así, Chevron ganó contratos de exploración en Kazakastán, Amocco en Azerbaiyán, Mobil en Sajalin, y Exxon en Rusia.

Después de que Goerge Bush (padre) se convirtiera en director de la CIA en 1976, en junio de 1977, Bush (hijo) formó en el estado de Texas su propia compañía petrolera con 50 inversionistas, traduciendo su apellido al español: Arbusto Energy. Uno de los principales inversores era James R. Bath, representante en Texas del padre de Osama Bin Laden. Como no encontró petróleo y los precios se derrumbaron, tuvo que ser rescatado varias veces hasta que se fundió con la compañía petrolera Spectrum 7, donde Gerge Bush hijo queda como presidente con el 13.6% de las acciones. Spectrum 7 quiebra y es comprada por Harken Energy que le paga a Bush sus acciones, lo mantienen en la nómina y le permiten luego comprar acciones de Harken a un precio 40% abajo de su valor. En 1990 Harken es escogida para la perforación marítima en Bahrein con la ayuda del banco BCCI. Bush vende luego el 60% de sus acciones de Harken Oil días antes de que Irak invadiera Kuwuait en 1990 y dichas acciones bajaran 25%. Gracias al banco BCCI, Geroge Bush hijo montó operaciones de enriquecimiento ilícito. Khaled Ben Mafhuz, socio privilegiado de Osama Bin Laden, era accionista de Harkem y otro miembro del clan Bin Laden era representado por R. Bath en dicha empresa. Por cierto, Osama Bin Laden rechazó la oferta en 1981 de Turki Ibn Azis Bin Saud, hermano del actual monarca Saudita, de convertirse en ministro del Petróleo de Arabia Saudita.

Para algunos analistas, la economía y el dólar como la moneda de intercambio mundial de comercio hubiera entrado en una aceleración de la crisis de no ser por el rescate de 30 billones de dólares del Banco de Japón para un lapso de tres meses y poder, entre otras cosas, estabilizar los precios del petróleo. Sin embargo, las “cuatro hermanas” petroleras transnacionales más poderosas, Exxon-Mobil, Chevron-Texaco, Royal Dutch Shell y BP, esperan que en los próximos meses el precio del petróleo suba a un record histórico de hasta 50 dólares por barril, y que se pueda pulverizar el mercado petrolero de Afganistán y países vecinos. Para Rusia también la guerra le beneficiará ya que, si bien no puede ahora tener acceso a los narcodólares de Afganistán, lo puede hacer con la subida de los precios del petróleo, ya que en Siberia se encuentra la segunda reserva de petróleo mundial que le provee al gobierno ruso el 60% de sus ingresos fiscales.

Por todo lo anterior, el petróleo es una de las causas que generan y alimentan la guerra. Para el Banco Mundial, esta ha sido la explicación de la mayoría de las guerras del Siglo XX aunque pronosticó en 1995 que sería el caso del agua para el siglo XXI. Es por ello que la provincia canadiense de Alberta solicitó mayor presencia del ejército para proteger la producción local de petróleo y gas natural que se destina a los EU. Del mismo modo propuso suspender la próxima reunión del Grupo de los Ocho países más industrializados del mundo (G-8) que se pretende llevar a cabo en el mes de junio de 2002 en esta provincia.

2) Bancos

El negocio de los bancos también juegan un papel importante en la guerra. Ya hemos visto cómo los actos terroristas también generaron grandes ganancias en las acciones de algunas empresas. Los bancos son las venas que transportan la sangre del capital mundial. En ellos también están involucrados los protagonistas de esta guerra. Bush y Bin tuvieron nexos con el escándalo del BCCI que operaba en 73 países, el banco que protagonizó uno de los mayores escándalos financieros de la historia y que cerró en 1991 en el contexto de la reciente derrota, y por tanto retiro de la Unión Soviética de Afganistán, y el éxito estadounidense sobre ese conflicto.

Nuevamente aparece James R. Bath con vínculos los Bush y Bin Laden, así como con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) canalizando fondos de operaciones encubiertas como las “Contras” en Nicaragua, sobornos a gobiernos y manejo de depósitos de grupos terroristas durante la administración de Reagan; además de estar involucrado con el lavado de dinero del cártel de Medellín y tráfico de armas. Millonarios sauditas y jeques usaban el nombre de Bath para invertir en el banco BCCI, incluyendo el padre de Osama Bin Laden a quien le operaba el aeropuerto Hosuton Gulf en Texas, del cual Bin Laden tenía participaciones financieras. Los Bush, Bath, Bin, la CIA, traficantes de armas, magnates y demás joyitas tenían diversos vínculos entorno a BCCI.

Cuando Bush amenazó con decomisar activos de los bancos e instituciones financieras que se negaran a congelar cuentas de sujetos o empresas sospechosas de apoyar a grupos terroristas, en el fondo también está la guerra del control financiero. Congeló por decreto los fondos de 27 entidades o grupos vinculados al terrorismo en los EU y se generó una escalada masiva de fuga de capitales no sólo en los principales bancos norteamericanos sino del mundo. Sin embargo, es una medida que no usa contra los bancos cercanos a sus intereses que lavan dinero del narcotráfico, entre ellos el Chasse Manhattan Bank, acusado en la prensa internacional de tener vínculos con los mayores narcotraficantes del mundo. Son estos bancos transnacionales los que se están apoderando de otros bancos nacionales como en México, donde han sido comprada la totalidad de la banca comercial por City Group, BBV, entre otros.

Según algunas fuentes, Bin Laden administró financieramente las operaciones de la CIA en Afganistán para expulsar a los soviéticos con un monto de 2 mil millones de dólares. Se calcula que el 80% de los fondos con que ha operado Al Qaeda y Bin Laden han sino con fondos obtenidos de los servicios secretos de EU. Por otro lado, Bin Laden heredó alrededor de 300 millones de dólares como parte del Saudi Bin Laden Group (SBG), corporación que creó la sociedad suiza de inversiones Sico (Saudi Investment Company) que a su vez creó varias empresas con filiales de la national Comercial Bank saudita. El BCCI también operaba recursos de Sico. El SBG tiene importantes participaciones en General Electric, Nortel Networks y Cadbury Schweppes. Los recursos financieros del SBG son administrados por el banco de inversión Carlyle Group que se especializa en adquisiciones de compañías aeroespaciales y de defensa. Carlyle Group, que administra inversiones de Bin Laden Group, tiene como representantes a nivel internacional a Geroge Bush padre y al ex primer ministra británico Nohn Major.

Al SBG le otorgaron la mayoría de los contratos para la construcción de las bases militares norteamericanas en Arabia Saudita y la reconstrucción de Kuwait después de la Guerra del Golfo. Carlyle Group es la empresa que ocupa el decimoprimer lugar entre las compañías de armamento de los EU y su presidente, Frank C. Carlucci, fue director adjunto de la CIA y luego secretario de defensa. Por tanto, Osama Bin Laden fue -y su familia lo sigue siendo-, uno de los principales socios financieros de la familia Bush. George Bush padre podría ser uno de los beneficiarios de las maniobras bursátiles ligadas al 11 de septiembre.

Para otros analistas el grupo Saudita Bin Laden cuenta con varias divisiones: de Proyectos, Cantera, aeropuertos y edificios públicos, banca, entre otros. El resto de la familia Bin Laden niega tener vínculos con Osama quien ha realizado operaciones de compra-venta de acciones en varias bolsas del mundo que presumiblemente le habrían dado ganancias por 250 millones de dólares. Así, los servicios bancarios permiten que Bin Laden maneje desde su búnker sus exportaciones de cuero a Italia, sus ventas de semillas y aceite de girasol a Túnez y Marruecos, la construcción de una autopista en Sudán. La fortuna de Bin Laden aumenta cada vez que se vende una gaseosa en el mundo ya que es dueño de la Gum Arabic Company de Sudán que provee el grueso de la goma arábiga utilizada en gaseosas, sustancia que evita la decantación en el fondo de la botella o la lata de refrescos, y también en la fabricación de medicamentos y cosméticos.

Según la revista británica Jane’s Intelligence Review, cuenta también con barcos pesqueros y frigoríficos en Mombasa, África; empresa de transportes marítimos Zirkani and Laden International con sede en Sudán; talleres de pulido de diamantes y lapislázuli en Tayikistán; minas de diamantes en Uganda; empresas madereras en Turquía y exportadores de frutas en diversos puntos de África y Asia. Los fondos de inversión Ladin International y Taba Inversiones, una empresa constructora y la empresa de transportes Qudurat Transport Company, ayudan a canalizar las inversiones y proporcionan cobertura para la compra de armas, explosivos e insumos químicos.

Diversos bancos británicos como el ahora Royal Bank of Scotland han prestado sus nombres a Bin Laden para adquirir uranio de Sudáfrica o equipo militar estadounidense o israelitas, como aparatos de visión nocturna y miras infrarrojas, aparatos de navegación, etc. Otros movimientos bancarios de Osama Bin Laden por millones de dólares se hacen a través del Banco Islámico en Kuwuait. También maneja cuentas en el bano Erste Bank de Viena. En Sudán creó su propio banco: el Al-Shamal Islamic en el cual invirtió 50 millones de dólares. Otro socio de referencia es el Tadamon Islamic Bank. Osama Bin Laden es también socio accionista de la Dubai Islamic Bank. También era accionista del laboratorio farmaéutico de Sudán que EU bombardeó en 1998. Para algunas fuentes, las instituciones financieras islámicas operan en 75 países en donde circulan alrededor de 230 mil millones de dólares y muchos bancos occidentales operan productos financieros de musulmanes. Por eso a Bush le interesa romper el flujo financiero bancario de Osama. Es la guerra por el control del sistema circulatorio del capital.

3) Narcotráfico.

El narcotráfico, junto con la industria militar y la biotecnología, es otro de los negocios mundiales más rentables. EU es el principal consumidor de drogas en el mundo, por lo que está presente también en las guerras. Además, no olvidemos que el gobierno de los EU ha financiado guerras con fondos del narcotráfico como el caso de los contras en Nicaragua o con Manuel Noriega de Panamá, casos a los que se vincula a John P. Walters, el nuevo zar antidrogas del gobierno estadounidense. Distintas investigaciones se han publicado en torno al lavado de dinero del narcotráfico de los principales bancos privados transnacionales estadounidenses. Algunos análisis estiman que el flujo de narcodólares en la economía estadounidense oscila entre 250 y 300 mil millones de dólares.

Afganistán es el mayor productor mundial de opio y heroína en el mundo (70%) con una producción de 4,600 toneladas métricas de opio en 51 mil 500 hectáreas, y el cuarto productor mundial de hashish. A su vez es el principal proveedor de Europa hasta en un 90% y en un 60% de la demanda de EU. El bombardeo contra Afganistán podría provocar el aumento de su producción en Colombia y así justificar la militarización del América Latina y el Caribe ya de por sí escandalosa; además de minar los recursos financieros de Rusia, Pakistán y otros países de Asia que viven de los narcodólares como una de sus principales divisas. Según el United Nations Drugs Control Program (UNDCP), la producción en Afganistán se realizan en las zonas controladas por los talibanes de donde Osama Bin Laden financia sus operaciones. Luego del impuesto a las drogas, el gobierno del talibán obtiene, como segunda fuente de ingresos, el impuesto sobre el contrabando.

En mayo del presente año el secretario de Estado Colin Powell anunció la entrega de 43 millones de dólares al gobierno Talibán como recompensa por la erradicación de los plantíos de opio en el pasado mes de febrero, convirtiéndose en el más grande benefactor del gobierno de Afganistán que ahora combate. Diversos análisis indican que el cultivo de amapola tiene terreno fértil en Azerbaiyán y, como la CIA en EU, el ejército ruso y sus agencias de inteligencia facilitan su comercio como fuente para allegarse recursos. Por cierto, el vicepresidente Richard Cheney y el subsecretario de Estado Richard Armitage son miembros de la Cámara de Comercio de Azerbaiyán en los EU. Muchas coincidencias aparecen de repente por todos lados.

Tom de Venice, escritor de discursos políticos y crítico de la administración Bush, afirma que el presidente Bush se encontraba antes del atentado inmerso en un posible escándalo por la fuga de Carlos Lehder, fundador del Cártel de Medellín, de una prisión de Florida, y un soborno a la Suprema Corte de Justicia con dinero de éste Cártel, canalizado por medio de Jeb Bush (hermano de Goerge Walker) y Hugh Rotham (hermano de la ex primera dama Hillary Clinton). Para Tom de Venice los atentados terroristas fueron orquestados por las fuerzas Clinton-Bush para distraer a la opinión pública sobre el juicio del hermano de Hillary Clinton, la posible extradición de Ledher de Alemania y para ganar tiempo con el fin de reorganizar el debacle de la economía mundial. También afirma que ex miembros del ejército iraquí y de la inteligencia alemana asistieron a los aerosuicidas para introducir armas en los aviones secuestrados. Esta historia sí es de novela y nos recuerda al bombardeo que ordenó Bill Clinton cuando el escándalo sexual con su asistente.

Por tanto, en esta guerra no podemos dejar atrás los intereses del narcotráfico. ¿Hasta dónde la determina? Por lo pronto, algunos cárteles de la droga perderán, otros ganarán por la destrucción de Afganistán. El mapa geoestratégico y político mundial se alterará. Nuevas rutas de narcotráfico se formarán luego de la militarización y control de las fronteras en el mundo. ¿A qué cárteles les conviene destruir el mercado de droga afgano? ¿Cuáles estarían dispuestos a financiar esta guerra, apoyarla y hasta donar equipo militar?

4) Bioeconomía
Los noticieros de todo el mundo no dejan de informar sobre las posibilidades del uso de armas químicas, nucleares y bacteriológicas. En el caso de las químicas y biológicas, para las cuales ningún país está preparado para afrontarlas, su uso es el más letal, con mayores alcances y con menores costos. EU e Inglaterra saben de esto ya que en los últimos años sus respectivos gobiernos han otorgado permisos a empresas para venderlos. El New York Times, el 28 de febrero de 1998, listaba ventas occidentales de materiales necesarios para guerras bacteriológicas y otras armas de destrucción masivas. En los ochentas, con aprobación del gobierno de los EU, se vendieron patógenos mortíferos elaborados por Fort Detrick de Maryland. El gobierno inglés, hasta antes de 1997, continuó otorgando licencias a compañías británicas para exportar a gobiernos como Irak, insumos para fabricación de armas biológicas. EU ya ha usado, con el apoyo de la CIA, ataques biológicos como el hecho contra Cuba en 1971 cuando grupos anticastristas rociaron el virus africano de fiebre porcina en la isla.
Por ello saben que países islámicos cuentan con estas armas pese a la Convención de Armas Biológicas para “nunca desarrollar, producir, acumular, adquirir o retener armas biológicas”. Se calcula que existen alrededor de 17 países del mundo con armas bioquímicas. Son 159 los países que han firmado los tratados de desarme biológico, y 35 se resisten a suscribirlo. Entre los que cuentan con arsenales químicos y bacteriológicos son Siria, Libia, EU, Corea del Norte, China, Argelia, Egipto, Israel, Sudán, Azerbaiyán, Kazakastán, Kirguistán, Tayikistán, Pakistán, Afganistán, India, Irán, Irak, Taiwán, Birmania y Vietnam.

Pero tampoco Rusia e Irak han hecho caso de la Convención y continuaron produciendo armas biológicas. La Unión Soviética tenía 18 plantas de producción e investigación sobre ellas. Cuando abandonó Afganistán, a finales de la década de los 80, su capacidad de producción de ántrax era de 5 mil toneladas anuales, además de la producción de otras armas biológicas. Muchos de estos barriles de 250 kilos de bacilos de ántrax quedaron abandonados entre Kazakastán y Uzbekistán. Por ello se presume que Bin Laden posee armas biológicas y químicas pero también nucleares.

Virus y bacterias pueden ser adquiridos en más de 1,500 bancos de microbios en todo el mundo. No hay restricciones al comercio internacional de ellos. Así, un gobierno o grupo terrorista puede generar armas biológicas basadas en tularemia, ántrax, fiebre Q, tifo epidémico, viruela, brucelosis, encefalitis equina venezolana, toxina botulinum, dengue, ébola, mapucho, entre otras.

La guerra química y biológica nos crea una nueva relación de poder: la biopolítica. Y está acompañada necesariamente de la lucha por los recursos genéticos y biológicos del planeta que refuerza los proyectos de biopiratería y en consecuencia la biomilitarización de estas regiones para controlar los bancos genéticos y combatir, supuestamente, entre otras cosas, el bioterrorismo. Las amenazas de armas químicas y bacteriológicas empiezan ya a crear un estado de alerta mundial ante las apariciones del ántrax.

El ántrax es una infección bacteriana que afecta a los animales, como cualquier otra enfermedad, pero que puede infectar a los humanos. Esta bacteria puede manipularse genéticamente y convertirse en un arma biológica ya que se puede cultivar fácilmente y a bajos costos. Las esporas del ántrax son muy resistentes al medio ambiente y pueden permanecer vivas por muchas décadas. Se pueden diseminar por el aire, agua o contaminando los alimentos. La ultima epidemia de ántrax se registró en La Unión Soviética en 1979 cuando explotó el complejo militar y liberó unos cuantos miligramos de esporas que causó la muerte de al menos 69 personas. El ántrax se puede contaminar por vía pulmonar al inhalar las esporas; por vía cutánea presentando síntomas en la piel luego de tener contacto con tejidos animales; o por vía intestinal al consumir carne cruda contaminada. En promedio se requieren 7 días para que el ántrax muestre síntomas. Sólo 18 estadounidenses se contagiaron con el ántrax durante el siglo XX.

Estas esporas se pueden manifestar físicamente por medio de un polvo blanco o granitos de azúcar. Con 30 litros de ántrax en un área urbana y vientos moderados, podrían producir muertes entre 30 y 100 mil personas en un radio de 10 kilómetros cuadrados y se mantiene vivo entre 50 y 100 años. Esta bacteria mata a los pocos días al 80% de los infectados por vía respiratoria. Ya hasta el momento, el ántrax ha cobrado víctimas en varias partes de los EU. Pero la vacuna contra el ántrax se llama Cipro y tiene la patente la empresa farmacéutica alemana Bayer quien ahora se enriquece ante la demanda mundial del medicamento. Tan sólo 600 mil vacunas habían sido suministradas a las fuerzas armadas estadounidenses y ahora demanda millones de pastillas de este producto que tienen un costo de 1.80 dólares cada una. EU no tiene el control de esta vacuna y pide ahora la posibilidad de producir el compuesto genérico, derecho que le ha negado a otros países para controlar otras epidemias como el SIDA.

La bioeconomía también es otro de los elementos nuevos de intereses en las guerras. Por ello EU se ha negado a firmar la Convención sobre Diversidad Biológica (además del Tribunal Penal Internacional, el Protokolo de Kyoto y la Convención sobre Minas Terrestres). El 25 de julio EU rechazó el protocolo de la Convención sobre Armas Biológicas y Tóxicas (CABT) de 1972. Luego de 7 años de negociaciones fue aprobado pro 143 países de la ONU. Las nuevas disposiciones del Convenio obligarían a los países a informar dónde están realizando investigación de manipulación genética de gérmenes como armas y los lugares serían objeto de inspección internacional. No hay que olvidar que la industria farmacéutica de los EU produce el 40% de los medicamentos del mundo y que la empresa Battelle Memorial Institute es un contratista militar que ha sido seleccionado para crear el ántrax genéticamente modificado. El porcentaje de la población total de científicos y bioquímicos que trabajan en la actualidad con fondos estadounidenses es de entre 12 y 32% del total en todo el mundo.

5) Militarización

En esta guerra, la industria militar es la más beneficiada de todas. Lockheed Martin, el primer grupo mundial de defensa y el mayor contratista militar de EU, que fabrica mísiles y vehículos especiales, así como los aviones caza F16, subieron sus acciones en un 28.2%, y al cual la fuerza aérea de EU le encomendó desarrollar una bomba inteligente de más de 100 kilos de peso. Raytheon Co., tercer contratista de armamento en los EU, quien fabrica los mísiles Tomahawk y los antimisiles Patriot, sus acciones se elevaron un 21%, y se calcula que de octubre a diciembre de este año sus ganancias serán de alrededor de 4 mil millones de dólares. Cuando EU anunció la posibilidad de vender a Inglaterra 48 mísiles Tomahawk, el beneficiario sería la empresa Raytheon Missile System Company.
General Dynamics tiene proyectado el desarrollo de nuevos tanques de guerra por un monto de 4 mil millones de dólares. Esta empresa compró Gulfstream Aerospace cuando el ministro de Defensa Donald Rumsfeld era director de ella. Dynamics fabrica carros de combate, vehículos de asalto, artillería, destructores, submarinos. Esta empresa anunció ganancias por 3 mil millones de dólares para este año. Recientemente adquirió la división de sistemas de información integrados de Motorola. También encontramos a otra empresa bélica: Northrop Grumman que fabrica los bombarderos B-2, radar mísiles, cruceros y destructores. Por otro lado, Boeing es el primer fabricante mundial de aviones y se especializa en mísiles de lanzamiento aéreo y también subieron sus acciones aunque despidió a 30 mil trabajadores. El 60% de los ingresos de Boing dependen de la aviación civil.
La familia Bin Laden tiene acciones en la empresa de telefonía satelital Iridium, conformada por 19 empresas entre las que se encuentran las industrias militares estadounidenses Martin Marrieta, Lockheed y Raytheon, empresas que más aumentaron los costos de sus acciones después del 11 de septiembre. Un hermano de Osama Bin Laden, Hassan Bin Laden, es miembro de la filial Medio Oriente de Iridium acusada por el Congreso norteamericano de vender a China información calificada sobre el sistema misilístico norteamericano.
EU cuenta con 71 complejos militares en todo el mundo y 800 bases aéreas, navales y de infantería, puestos de vigilancia, espionaje, comunicaciones y depósitos de armas. Hoy, los gastos militares de los EU ascienden a 316 mil millones de dólares (3% de su PIB y al 60% del PIB de México). Se espera que este presupuesto llegue a 400 mil millones de dólares para continuar el bombardeo más criminal de las últimas décadas. Recordemos que después de la II Guerra Mundial, en los últimos 55 años, EU ha bombardeado 20 países: China(1945/46 7 1950/53; Corea (1950/53); Guatemala (1954, 1960, y 1967/69); Indonesia (1958); Cuba (1959/1960); Congo (1964); Perú (1965); Laos (1964/73); Vietnam (1961/73); Camboya (1969/70); Grenada (1983); Libia (1986); El Salvador (década de 1980); Nicaragua (década de 1980); Panamá (1989); Irak (1991/2001); Sudán (1998); Afganistán (1998); Yugoslavia (1999) y Afganistán (2001). Además ha apoyado la creación de dictaduras militares y golpes de Estado.
Fuentes:

Uno más Uno, Milenio, Crónica, Este País, La Jornada, Proceso, Quehacer Político, Vértigo, Cambio, Proceso Sur, Impacto, La Crisis, Época, Economía Nacional, USA Today, UNICEF, ONU, OIT, ACNUR, etc.

CIEPAC, A.C.
CIEPAC es miembro del Movimiento por la Democracia y la Vida (MDV) de Chiapas; de la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC; ) www.rmalc.org.mx ; de la Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas (COMPA; ) www.sitiocompa.org ; de la Red por la Paz en Chiapas; de la Semana por la Diversidad Biológica y Cultural www.laneta.apc.org/biodiversidad ; y del Foro Internacional “Ante la Globalización, el Pueblo es Primero”, Alternativas contra el PPP http://usuarios.tripod.es/xelaju/xela.htm

* Por Gustavo E. Castro Soto
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