Archivo

Archive for the ‘Narcotráfico’ Category

CIA, WALL STREET Y DROGAS

18 agosto 2008 1 comentario

Juan Luis Rodríguez para Globalízate

El dinero proveniente del tráfico de drogas forma parte de la estructura de la economía estadounidense (y por extensión de la de occidente).

A nivel global, el montante económico proveniente del negocio de los estupefacientes asciende a la friolera de en torno a 700.000 millones de dólares (libres de impuestos), y según datos de la propia agencia gubernamental estadounidense responsable del seguimiento de dichas cuestiones.

Este dinero es parte importantísima del sistema bancario y financiero mundial y gracias a él se pueden hacer efectivos los pagos mínimos mensuales en el mercado especulativo de EE.UU. y U.K.

Catherine Austin Fitts, Secretaria Asistente del Comisionado Federal para la vivienda durante el gobierno de Bush padre y Ex directora Administrativa y miembro del Consejo de dirección de Dillon Read –un fondo de inversiones de Wall Street- apunta hacia el efecto multiplicador (x 6) del lavado de esos 700.000 millones de dólares. Esto daría como resultado una suma anual de 420 billones de dólares en transacciones en dólares, gracias a este comercio de drogas.

No olvidemos que las empresas que cotizan en Wall Street tienen un valor en sus acciones que depende de las ganancias netas anuales, y que el factor multiplicador de las acciones en bolsa puede llegar a 30.

Esto es así gracias al “trabajo” de los analistas financieros y la escuela del beneficio creada por ellos, la cual considera correcta la idea de una relación entre precio y ganancia para cualquier tipo de acciones de una horquilla oscilante en torno a 15 a uno o 30 a uno como máximo.

Traducido a las matemáticas, si a las ganancias anuales de las compañías se les añade un solo dólar, tendremos como resultado un valor aumentado para el negocio bursátil de 30 dólares: 30/1 = 90/3.

Es decir, firmas como Citibank, Brown Brothers Arriman, General Electric o el Chase Manhattan Bank, entre otras muchas, partiendo de una ganancia neta adicional de 10 millones de dólares (p. ejemplo), gracias al comercio de estupefacientes pueden situarse en una ganancia bursátil que ascendería a 300 millones de dólares.

Aunque por supuesto, antes de añadir esto a la cuenta de resultados anuales hay que ocultar y lavar este dinero.

Michael C. Rupper en su tan nombrado libro “Cruzando el Rubicón”, señala que <<el dinero se mueve con tal rapidez que, a menos que uno tenga el control de los sistemas informáticos que lo manejan o de los programas que usan esos sistemas informáticos, resulta imposible rastrearlo>>.

Las grandes corporaciones pueden ganar mucho dinero, pidiendo dinero ilegal prestado a particulares y a naciones productoras y distribuidoras de droga, a un interés muy bajo. Lavarlo, obteniendo posteriormente importantísimos beneficios.

<<El comercio de estupefacientes ha cobrado poder porque está sustentando las inversiones de las mayores corporaciones mundiales. Ese dinero sustenta a políticos. Wall Street no puede permitirse dejar caer a los magnates de la droga. El Congreso de Estados Unidos no puede permitirse dejar caer a los magnates de la droga. Los presidentes y sus finanzas de campaña no pueden permitirse dejar caer a los magnates de la droga. ¿Porqué?, porque nuestra primera y peor economía mundial, controlada por el uno por ciento (de la población), no puede permitirse el riesgo de que la competencia (de negocios o política) se atreva a usar ella el dinero de las drogas. Y por cada millón de dólares de ventas o ganancias incrementadas en una venta de acciones, la equidad bursátil del uno por ciento que controla Wall Street aumenta de veinte a treinta veces>>.

<<Al permitir que los capitales fluyan sin control de un extremo a otro del mundo, la globalización y la pérdida de soberanía han fomentado juntas el crecimiento explosivo de un mercado financiero al margen de la ley…El crimen financiero es primero y ante todo un mercado, próspero y estructurado, regido por la oferta y la demanda. La complicidad de las grandes empresas y el laissez faire (dejar hacer) político son la única manera en que el crimen organizado a gran escala puede lavar y reciclar las formidables ganancias de sus actividades. Y las transnacionales necesitan el apoyo de los gobiernos y la neutralidad de las autoridades reguladoras para poder consolidarse en sus posiciones…Los políticos se encuentran directamente involucrados y su capacidad de intervención depende del apoyo con el que cuentan y la financiación que los mantiene en el poder. Esta complicidad de intereses es una parte esencial de la economía mundial, el combustible que mantiene girando las ruedas del capitalismo>>.

Hace falta mucho conocimiento de la cuestión para poder mover bajo cuerda 700.000 millones de dólares. Cincuenta años en la historia de la tecnología del blanqueo de dinero avalan esta capacidad. Y la CIA es una de las agencias de inteligencia encargadas de proteger el dinero de las corporaciones más importantes del mundo.

En sus cincuenta años de existencia la CIA ha estado detrás del tráfico de drogas.

En 1979, antes de la Contra Nicaragüense, el consumo anual de cocaína en EE.UU oscilaba en torno a las 50 toneladas métricas. Cinco años más tarde la cantidad alcanzaba las 600 toneladas métricas.

Cuando Richard Nixon inició su guerra contra las drogas, la partida presupuestaria federal anual era de 110 millones de dólares. Veintiocho años después, en el 2000, dicha partida ascendía a 17.000 millones de dólares y el resultado consistió en más droga en EE.UU., más barata y más potente que en 1972. Y la CIA siempre ha estado detrás.

Como dijo algún autor: la CIA es Wall Street y Wall Street es la CIA. Y la mayoría de las figuras más relevantes en la historia de esta Agencia han tenido vinculación privilegiada con el aparato financiero estadounidense:

• Clark Clifford: abogado y banquero de Wall Street. Ministro de Defensa durante el gobierno de Lyndon B. Jonson. Acusado de cargos criminales como directivo de First American Bankshares ( banco controlado en secreto por una entidad vinculada con la CIA para manejar el dinero de la droga). Fue acusado de ganar 6 millones de dólares gracias a la venta de acciones de la empresa, compradas con un préstamo sin aval de BCCI.

• Richard Helms: director de la CIA. Acusado y procesado por mentir al congreso en 1976. Su abogado era Clark Clifford.

• Allen Dulles: Planificó y creó la CIA para Clifford. Dulles fue el espía estadounidense más importante dentro de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS; de aquí nació la CIA) en suiza. Cuidaba de las inversiones estadounidenses en Alemania. Ejecutivo de Standard Oil (empresa de Rockefeller). Director de la CIA durante el gobierno de Eisenhower. Socio en la poderosa firma Sullivan and Cromwell de Wall Street. Responsable de inundar EE.UU. de LSD en la década de los sesenta.

• Hill Casey: Director de la CIA durante la administración Reagan. Abogado de Wall Street y agente de bolsa. Cinco meses antes de morir de un tumor cerebral intratable, reconocía que la CIA había estado involucrada en el tráfico de drogas. Dejó una declaración jurada ante notario constatando este hecho y firmada por Richard Nixon como testigo.

Fuentes:

• Ruppert, Michael C., Crossing the Rubicon, The Decline of the American Empire at the End of the Age of Oil, New Society Publishers, Vancouver, Canadá, 2004.

• Christian de Brie y Jean de Maillard, Crime, The World’s Biggest Free Enterprise, Le Monde Diplomatique, abril 2000.

• Joseph McNamara, Hoover Institute, Universidad de Stanford.

* Juan Luís Rodríguez es Psicólogo, especialista en Psicología Clínica y de la Salud. Ex–asesor en los Gabinetes de las Consejerías de Asuntos Sociales y Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía. Colaborador de Attac Sevilla, y escritor en medios digitales independientes.

Pacto en la sombra

20 noviembre 2006 1 comentario

Documento. CAMBIO publica algunas revelaciones contenidas en el libro ‘Pacto en la sombra’, que circula desde la semana pasada.

 

EN MARZO DE 2000, CAMBIO publicó en carátula el artículo La jugada, en el que reveló por primera vez que Estados Unidos hacía negociaciones secretas con capos del narcotráfico de Colombia. La revista se refirió en concreto al caso de Guillermo Ortiz Gaitán, que en octubre de 1997 huyó a Miami para buscar un arreglo con la Fiscalía del sur de la Florida. Meses más tarde, Ortiz resolvió sus problemas con la justicia estadounidense mediante el pago de una indemnización de 10 millones de dó­lares de multa y el desmantelamiento de su organización. A cambio, no permaneció un solodía en prisión.

El entonces director interino de la DEA, Donnie Marshall, se apresuró a desmentir la información y con el paso del tiempo el asunto quedó reducido a un rumor sobre el que nadie seatrevió a decir una sola palabra.

Pero ahora, seis años después, con la publicación del libro Pacto en la sombra, escrito por el periodista Jorge Lesmes y el jefe de redacción de CAMBIO, Édgar Téllez, que contiene documentos clasificados, testimonios y grabaciones, no queda duda alguna de que desde 1996 Estados Unidos desarrolló una estrategia secreta para combatir el narcotráfico por una vía distinta de la represión.

En efecto, tras el desmantelamiento de los carteles de Medellín y Cali, las autoridades estadounidenses encontraron que las calles de ese país continuaban inundadas de drogas enviadas desde Colombia. Por esa razón, altos funcionarios norteamericanos encabezados por la entonces fiscal general Janet Reno y los directores de las agencias encargadas de la lucha contra el tráfico de narcóticos diseñaron el denominado Programa de Resocialización de Narcotraficantes.

La táctica consistió en aplicar las normas contenidas en los rígidos códigos estadounidenses y ofrecerles a los mafiosos colombianos una salida a sus problemas jurídicos con las cortes federales. La aplicación de la estrategia quedó en manos de la fiscal Theresa Van Vliet, el grupo 43 de la DEA en Miami -del que hacían parte los agentes Larry Castillo y David Tinsley- y el colombiano Baruch Vega, quien de tiempo atrás se había convertido en colaborador de la CIA y la DEA. Este grupo dependía directamente del Comité Blizt, un cuerpo asesor creado para dar el visto bueno final a cada una de las negociaciones.

A partir de ahí, unos 300 narcotraficantes se acogieron al programa y lograron pactos en condiciones ventajosas. Pero no todos los capos lo lograron porque algunos no llegaron a concluir el proceso de negociación o fueron asesinados en la etapa final del trato. Los autores del escrito hicieron para CAMBIO una versión de algunos de estos casos, que involucraron a poderosos jefes del narcotráfico.

Seguir leyendo … aquí

Categorías:Corrupción, Narcotráfico

Pilares de la Guerra: Petróleo y Gas, Bancos, Narcotráfico, Bioeconomía y Militarización

24 marzo 2006 3 comentarios

Por Gustavo E. Castro Soto*

Detrás de esta guerra mundial existen ejes motores que la producen y alimentan más allá de la simple detención o asesinato de Bin Laden. Ahora vemos que los intereses son más complejos y que ambos bandos, Bush y Bin, están altamente involucrados.

1) Petróleo y Gas

Actualmente se requiere energía equivalente a 210 millones de barriles de petróleo al día en el mundo. Específicamente, de la energía mundial necesaria, el 38% proviene del petróleo para lo cual se requieren 75 millones de barriles al día de crudo; 22% es del gas natural equivalente a 46 millones de barriles; 26% de la energía proviene del carbón; 7% de la energía nuclear; y el otro 7% proviene de la energía hidráulica, solar, eólica, entre otras. Toda esta energía se gasta un 20% en transporte; más del 30% para la iluminación, refrigeración, calefacción, transmisión y recepción de información, uso doméstico, comercios y edificios públicos. El resto es para la industria especialmente de acero, cemento, vidrio, química, aluminio, celulosa y papel, principalmente.

Estados Unidos (EU) produce el 12% de la producción mundial del petróleo, o sea, 9 millones de barriles diarios; pero consume el 25% del crudo mundial, o sea 20 de los 75 millones de barriles diarios que se producen en el mundo. Por tanto, tienen que importar otros 11 millones para cubrir sus necesidades. De ellos México le vende un millón 600 mil y Venezuela 2 millones de barriles diarios de crudo, el resto proviene del mundo árabe. Con el ritmo actual de producción, EU tiene crudo para 11 años, pero si tuviera que producir todo lo que consume, sólo tendría petróleo para 4 años. Por ello EU importa millones de barriles al día y busca desesperadamente garantizarse el acceso a los mercados de crudo como el de Canadá y México, pero esto no les resuelve todo el problema. (EU cuenta con 173 refinerías; México 6; Rusia 45 y consume 4 millones de barriles diarios; y la Unión Europea 20 refinerías y consume 5 millones de barriles diarios de petróleo).

Pero, ¿dónde está el petróleo? En lo Medio Oriente está el 65% de las reservas mundiales de crudo; en Venezuela el 7% (lo que también explica la militarización del Plan Colombia); otro 7% en África (Argelia, Libia y Nigeria, principalmente); y el 5% en Rusia. En el caso del gas natural, el 28% está en Rusia; el 9% en el Pérsico; otro 9% en el Mar del Norte (Holanda, Noruega e Inglaterra); 7% en Canadá; y otro 7% en África (Argelia y Nigeria, principalmente).

En el caso del Continente Americano, la estrategia de EU es crear un bloque energético petrolero a nivel continental dentro del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que incluye el Plan Puebla Panamá y el Plan Colombia, ambos que tienden a ampliarse geográficamente para ir conformando el ALCA. La iniciativa Petroamérica intenta la conformación de una gran transnacional que podría fusionar a Pemex de México con Petrobras de Brasil, PdeV S.A. de Venezuela, Ecopetrol de Perú e YPF-REPSOL de España en Argentina, bajo los intereses norteamericanos.

Los intereses de los EU sobre el petróleo están íntimamente relacionados con la guerra que ahora nos ocupa. Asia Central es la segunda cuenca petrolera más grande del mundo que tiene cerca de 200 mil millones de barriles de reservas de petróleo, después del Golfo Pérsico que cuenta con 660 mil millones de barriles. De ahí el interés de controlar el puente europeo asiático y por tanto la comercialización de la zona, como en el caso de la droga. Además, el territorio de Afganistán también concentra el 4% de las reservas mundiales de carbón, pero no son explotadas; y cuenta además con cobre, hierro, azufre, zinc, sal, plomo y piedras preciosas y semipreciosas.

En 1997 el gobierno del Talibán de Afganistán firmó un acuerdo con Pakistán, Turkmenistán y Uzbekistán para llevar el gas natural por medio de un gasoducto desde las orillas del Mar Caspio del Asia Central ex soviética, a Afganistán. En ese año las empresas petroleras Unocal de EU, la Saudita Delta Oil, la paquistaní Crescent Group, la rusa Gazprom, la sudcoreana Hyundai Engineering Construction Company y las japonesas Inpex e Itochu, junto con el gobierno de Turkmenistán, formaron la sociedad Central Asia Gas Pipeline Ltd (Centgas) para construir el gasoducto de 1,464 kilómetros desde Turkmenistán hasta Pakistán cruzando Afganistán, y de ahí 750 kilómetros más a la India. Este gasoducto transportaría anualmente 20 mil millones de metros cúbicos de gas. Para ello, una comisión de alto nivel del gobierno Talibán llegó a los EU y fue recibido en Sugarland, Texas, por la empresa Unocal, lo que hizo a los talibanes olvidarse de un acuerdo que estaban haciendo paralelamente con la empresa Argentina Bridas para construir el mismo proyecto.

Más adelante, Unocal y Delta Oil se quedan con el 85% de las acciones de Centgas y a EU le preocupó la fuerte presencia de Arabia Saudita en el proyecto y, en 1998, lanzó ataques en Afganistán contra supuestos refugios de Osama Bin Laden. Ante la inseguridad, Unocal se retira y el proyecto queda en manos de los sauditas de Delta Oil. El control de Arabia Saudita sobre el petróleo del Mar Caspio, aunado con el poderío de armas atómicas de Pakistán, se vuelven prioridad para Washington. Así, durante el gobierno de George Bush (padre), EU comenzó una política petrolera expansionista. En 1991 convenció a Mijail Gorbachov de abrir Rusia a las compañías privadas del ramo petrolero. Así, Chevron ganó contratos de exploración en Kazakastán, Amocco en Azerbaiyán, Mobil en Sajalin, y Exxon en Rusia.

Después de que Goerge Bush (padre) se convirtiera en director de la CIA en 1976, en junio de 1977, Bush (hijo) formó en el estado de Texas su propia compañía petrolera con 50 inversionistas, traduciendo su apellido al español: Arbusto Energy. Uno de los principales inversores era James R. Bath, representante en Texas del padre de Osama Bin Laden. Como no encontró petróleo y los precios se derrumbaron, tuvo que ser rescatado varias veces hasta que se fundió con la compañía petrolera Spectrum 7, donde Gerge Bush hijo queda como presidente con el 13.6% de las acciones. Spectrum 7 quiebra y es comprada por Harken Energy que le paga a Bush sus acciones, lo mantienen en la nómina y le permiten luego comprar acciones de Harken a un precio 40% abajo de su valor. En 1990 Harken es escogida para la perforación marítima en Bahrein con la ayuda del banco BCCI. Bush vende luego el 60% de sus acciones de Harken Oil días antes de que Irak invadiera Kuwuait en 1990 y dichas acciones bajaran 25%. Gracias al banco BCCI, Geroge Bush hijo montó operaciones de enriquecimiento ilícito. Khaled Ben Mafhuz, socio privilegiado de Osama Bin Laden, era accionista de Harkem y otro miembro del clan Bin Laden era representado por R. Bath en dicha empresa. Por cierto, Osama Bin Laden rechazó la oferta en 1981 de Turki Ibn Azis Bin Saud, hermano del actual monarca Saudita, de convertirse en ministro del Petróleo de Arabia Saudita.

Para algunos analistas, la economía y el dólar como la moneda de intercambio mundial de comercio hubiera entrado en una aceleración de la crisis de no ser por el rescate de 30 billones de dólares del Banco de Japón para un lapso de tres meses y poder, entre otras cosas, estabilizar los precios del petróleo. Sin embargo, las “cuatro hermanas” petroleras transnacionales más poderosas, Exxon-Mobil, Chevron-Texaco, Royal Dutch Shell y BP, esperan que en los próximos meses el precio del petróleo suba a un record histórico de hasta 50 dólares por barril, y que se pueda pulverizar el mercado petrolero de Afganistán y países vecinos. Para Rusia también la guerra le beneficiará ya que, si bien no puede ahora tener acceso a los narcodólares de Afganistán, lo puede hacer con la subida de los precios del petróleo, ya que en Siberia se encuentra la segunda reserva de petróleo mundial que le provee al gobierno ruso el 60% de sus ingresos fiscales.

Por todo lo anterior, el petróleo es una de las causas que generan y alimentan la guerra. Para el Banco Mundial, esta ha sido la explicación de la mayoría de las guerras del Siglo XX aunque pronosticó en 1995 que sería el caso del agua para el siglo XXI. Es por ello que la provincia canadiense de Alberta solicitó mayor presencia del ejército para proteger la producción local de petróleo y gas natural que se destina a los EU. Del mismo modo propuso suspender la próxima reunión del Grupo de los Ocho países más industrializados del mundo (G-8) que se pretende llevar a cabo en el mes de junio de 2002 en esta provincia.

2) Bancos

El negocio de los bancos también juegan un papel importante en la guerra. Ya hemos visto cómo los actos terroristas también generaron grandes ganancias en las acciones de algunas empresas. Los bancos son las venas que transportan la sangre del capital mundial. En ellos también están involucrados los protagonistas de esta guerra. Bush y Bin tuvieron nexos con el escándalo del BCCI que operaba en 73 países, el banco que protagonizó uno de los mayores escándalos financieros de la historia y que cerró en 1991 en el contexto de la reciente derrota, y por tanto retiro de la Unión Soviética de Afganistán, y el éxito estadounidense sobre ese conflicto.

Nuevamente aparece James R. Bath con vínculos los Bush y Bin Laden, así como con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) canalizando fondos de operaciones encubiertas como las “Contras” en Nicaragua, sobornos a gobiernos y manejo de depósitos de grupos terroristas durante la administración de Reagan; además de estar involucrado con el lavado de dinero del cártel de Medellín y tráfico de armas. Millonarios sauditas y jeques usaban el nombre de Bath para invertir en el banco BCCI, incluyendo el padre de Osama Bin Laden a quien le operaba el aeropuerto Hosuton Gulf en Texas, del cual Bin Laden tenía participaciones financieras. Los Bush, Bath, Bin, la CIA, traficantes de armas, magnates y demás joyitas tenían diversos vínculos entorno a BCCI.

Cuando Bush amenazó con decomisar activos de los bancos e instituciones financieras que se negaran a congelar cuentas de sujetos o empresas sospechosas de apoyar a grupos terroristas, en el fondo también está la guerra del control financiero. Congeló por decreto los fondos de 27 entidades o grupos vinculados al terrorismo en los EU y se generó una escalada masiva de fuga de capitales no sólo en los principales bancos norteamericanos sino del mundo. Sin embargo, es una medida que no usa contra los bancos cercanos a sus intereses que lavan dinero del narcotráfico, entre ellos el Chasse Manhattan Bank, acusado en la prensa internacional de tener vínculos con los mayores narcotraficantes del mundo. Son estos bancos transnacionales los que se están apoderando de otros bancos nacionales como en México, donde han sido comprada la totalidad de la banca comercial por City Group, BBV, entre otros.

Según algunas fuentes, Bin Laden administró financieramente las operaciones de la CIA en Afganistán para expulsar a los soviéticos con un monto de 2 mil millones de dólares. Se calcula que el 80% de los fondos con que ha operado Al Qaeda y Bin Laden han sino con fondos obtenidos de los servicios secretos de EU. Por otro lado, Bin Laden heredó alrededor de 300 millones de dólares como parte del Saudi Bin Laden Group (SBG), corporación que creó la sociedad suiza de inversiones Sico (Saudi Investment Company) que a su vez creó varias empresas con filiales de la national Comercial Bank saudita. El BCCI también operaba recursos de Sico. El SBG tiene importantes participaciones en General Electric, Nortel Networks y Cadbury Schweppes. Los recursos financieros del SBG son administrados por el banco de inversión Carlyle Group que se especializa en adquisiciones de compañías aeroespaciales y de defensa. Carlyle Group, que administra inversiones de Bin Laden Group, tiene como representantes a nivel internacional a Geroge Bush padre y al ex primer ministra británico Nohn Major.

Al SBG le otorgaron la mayoría de los contratos para la construcción de las bases militares norteamericanas en Arabia Saudita y la reconstrucción de Kuwait después de la Guerra del Golfo. Carlyle Group es la empresa que ocupa el decimoprimer lugar entre las compañías de armamento de los EU y su presidente, Frank C. Carlucci, fue director adjunto de la CIA y luego secretario de defensa. Por tanto, Osama Bin Laden fue -y su familia lo sigue siendo-, uno de los principales socios financieros de la familia Bush. George Bush padre podría ser uno de los beneficiarios de las maniobras bursátiles ligadas al 11 de septiembre.

Para otros analistas el grupo Saudita Bin Laden cuenta con varias divisiones: de Proyectos, Cantera, aeropuertos y edificios públicos, banca, entre otros. El resto de la familia Bin Laden niega tener vínculos con Osama quien ha realizado operaciones de compra-venta de acciones en varias bolsas del mundo que presumiblemente le habrían dado ganancias por 250 millones de dólares. Así, los servicios bancarios permiten que Bin Laden maneje desde su búnker sus exportaciones de cuero a Italia, sus ventas de semillas y aceite de girasol a Túnez y Marruecos, la construcción de una autopista en Sudán. La fortuna de Bin Laden aumenta cada vez que se vende una gaseosa en el mundo ya que es dueño de la Gum Arabic Company de Sudán que provee el grueso de la goma arábiga utilizada en gaseosas, sustancia que evita la decantación en el fondo de la botella o la lata de refrescos, y también en la fabricación de medicamentos y cosméticos.

Según la revista británica Jane’s Intelligence Review, cuenta también con barcos pesqueros y frigoríficos en Mombasa, África; empresa de transportes marítimos Zirkani and Laden International con sede en Sudán; talleres de pulido de diamantes y lapislázuli en Tayikistán; minas de diamantes en Uganda; empresas madereras en Turquía y exportadores de frutas en diversos puntos de África y Asia. Los fondos de inversión Ladin International y Taba Inversiones, una empresa constructora y la empresa de transportes Qudurat Transport Company, ayudan a canalizar las inversiones y proporcionan cobertura para la compra de armas, explosivos e insumos químicos.

Diversos bancos británicos como el ahora Royal Bank of Scotland han prestado sus nombres a Bin Laden para adquirir uranio de Sudáfrica o equipo militar estadounidense o israelitas, como aparatos de visión nocturna y miras infrarrojas, aparatos de navegación, etc. Otros movimientos bancarios de Osama Bin Laden por millones de dólares se hacen a través del Banco Islámico en Kuwuait. También maneja cuentas en el bano Erste Bank de Viena. En Sudán creó su propio banco: el Al-Shamal Islamic en el cual invirtió 50 millones de dólares. Otro socio de referencia es el Tadamon Islamic Bank. Osama Bin Laden es también socio accionista de la Dubai Islamic Bank. También era accionista del laboratorio farmaéutico de Sudán que EU bombardeó en 1998. Para algunas fuentes, las instituciones financieras islámicas operan en 75 países en donde circulan alrededor de 230 mil millones de dólares y muchos bancos occidentales operan productos financieros de musulmanes. Por eso a Bush le interesa romper el flujo financiero bancario de Osama. Es la guerra por el control del sistema circulatorio del capital.

3) Narcotráfico.

El narcotráfico, junto con la industria militar y la biotecnología, es otro de los negocios mundiales más rentables. EU es el principal consumidor de drogas en el mundo, por lo que está presente también en las guerras. Además, no olvidemos que el gobierno de los EU ha financiado guerras con fondos del narcotráfico como el caso de los contras en Nicaragua o con Manuel Noriega de Panamá, casos a los que se vincula a John P. Walters, el nuevo zar antidrogas del gobierno estadounidense. Distintas investigaciones se han publicado en torno al lavado de dinero del narcotráfico de los principales bancos privados transnacionales estadounidenses. Algunos análisis estiman que el flujo de narcodólares en la economía estadounidense oscila entre 250 y 300 mil millones de dólares.

Afganistán es el mayor productor mundial de opio y heroína en el mundo (70%) con una producción de 4,600 toneladas métricas de opio en 51 mil 500 hectáreas, y el cuarto productor mundial de hashish. A su vez es el principal proveedor de Europa hasta en un 90% y en un 60% de la demanda de EU. El bombardeo contra Afganistán podría provocar el aumento de su producción en Colombia y así justificar la militarización del América Latina y el Caribe ya de por sí escandalosa; además de minar los recursos financieros de Rusia, Pakistán y otros países de Asia que viven de los narcodólares como una de sus principales divisas. Según el United Nations Drugs Control Program (UNDCP), la producción en Afganistán se realizan en las zonas controladas por los talibanes de donde Osama Bin Laden financia sus operaciones. Luego del impuesto a las drogas, el gobierno del talibán obtiene, como segunda fuente de ingresos, el impuesto sobre el contrabando.

En mayo del presente año el secretario de Estado Colin Powell anunció la entrega de 43 millones de dólares al gobierno Talibán como recompensa por la erradicación de los plantíos de opio en el pasado mes de febrero, convirtiéndose en el más grande benefactor del gobierno de Afganistán que ahora combate. Diversos análisis indican que el cultivo de amapola tiene terreno fértil en Azerbaiyán y, como la CIA en EU, el ejército ruso y sus agencias de inteligencia facilitan su comercio como fuente para allegarse recursos. Por cierto, el vicepresidente Richard Cheney y el subsecretario de Estado Richard Armitage son miembros de la Cámara de Comercio de Azerbaiyán en los EU. Muchas coincidencias aparecen de repente por todos lados.

Tom de Venice, escritor de discursos políticos y crítico de la administración Bush, afirma que el presidente Bush se encontraba antes del atentado inmerso en un posible escándalo por la fuga de Carlos Lehder, fundador del Cártel de Medellín, de una prisión de Florida, y un soborno a la Suprema Corte de Justicia con dinero de éste Cártel, canalizado por medio de Jeb Bush (hermano de Goerge Walker) y Hugh Rotham (hermano de la ex primera dama Hillary Clinton). Para Tom de Venice los atentados terroristas fueron orquestados por las fuerzas Clinton-Bush para distraer a la opinión pública sobre el juicio del hermano de Hillary Clinton, la posible extradición de Ledher de Alemania y para ganar tiempo con el fin de reorganizar el debacle de la economía mundial. También afirma que ex miembros del ejército iraquí y de la inteligencia alemana asistieron a los aerosuicidas para introducir armas en los aviones secuestrados. Esta historia sí es de novela y nos recuerda al bombardeo que ordenó Bill Clinton cuando el escándalo sexual con su asistente.

Por tanto, en esta guerra no podemos dejar atrás los intereses del narcotráfico. ¿Hasta dónde la determina? Por lo pronto, algunos cárteles de la droga perderán, otros ganarán por la destrucción de Afganistán. El mapa geoestratégico y político mundial se alterará. Nuevas rutas de narcotráfico se formarán luego de la militarización y control de las fronteras en el mundo. ¿A qué cárteles les conviene destruir el mercado de droga afgano? ¿Cuáles estarían dispuestos a financiar esta guerra, apoyarla y hasta donar equipo militar?

4) Bioeconomía
Los noticieros de todo el mundo no dejan de informar sobre las posibilidades del uso de armas químicas, nucleares y bacteriológicas. En el caso de las químicas y biológicas, para las cuales ningún país está preparado para afrontarlas, su uso es el más letal, con mayores alcances y con menores costos. EU e Inglaterra saben de esto ya que en los últimos años sus respectivos gobiernos han otorgado permisos a empresas para venderlos. El New York Times, el 28 de febrero de 1998, listaba ventas occidentales de materiales necesarios para guerras bacteriológicas y otras armas de destrucción masivas. En los ochentas, con aprobación del gobierno de los EU, se vendieron patógenos mortíferos elaborados por Fort Detrick de Maryland. El gobierno inglés, hasta antes de 1997, continuó otorgando licencias a compañías británicas para exportar a gobiernos como Irak, insumos para fabricación de armas biológicas. EU ya ha usado, con el apoyo de la CIA, ataques biológicos como el hecho contra Cuba en 1971 cuando grupos anticastristas rociaron el virus africano de fiebre porcina en la isla.
Por ello saben que países islámicos cuentan con estas armas pese a la Convención de Armas Biológicas para “nunca desarrollar, producir, acumular, adquirir o retener armas biológicas”. Se calcula que existen alrededor de 17 países del mundo con armas bioquímicas. Son 159 los países que han firmado los tratados de desarme biológico, y 35 se resisten a suscribirlo. Entre los que cuentan con arsenales químicos y bacteriológicos son Siria, Libia, EU, Corea del Norte, China, Argelia, Egipto, Israel, Sudán, Azerbaiyán, Kazakastán, Kirguistán, Tayikistán, Pakistán, Afganistán, India, Irán, Irak, Taiwán, Birmania y Vietnam.

Pero tampoco Rusia e Irak han hecho caso de la Convención y continuaron produciendo armas biológicas. La Unión Soviética tenía 18 plantas de producción e investigación sobre ellas. Cuando abandonó Afganistán, a finales de la década de los 80, su capacidad de producción de ántrax era de 5 mil toneladas anuales, además de la producción de otras armas biológicas. Muchos de estos barriles de 250 kilos de bacilos de ántrax quedaron abandonados entre Kazakastán y Uzbekistán. Por ello se presume que Bin Laden posee armas biológicas y químicas pero también nucleares.

Virus y bacterias pueden ser adquiridos en más de 1,500 bancos de microbios en todo el mundo. No hay restricciones al comercio internacional de ellos. Así, un gobierno o grupo terrorista puede generar armas biológicas basadas en tularemia, ántrax, fiebre Q, tifo epidémico, viruela, brucelosis, encefalitis equina venezolana, toxina botulinum, dengue, ébola, mapucho, entre otras.

La guerra química y biológica nos crea una nueva relación de poder: la biopolítica. Y está acompañada necesariamente de la lucha por los recursos genéticos y biológicos del planeta que refuerza los proyectos de biopiratería y en consecuencia la biomilitarización de estas regiones para controlar los bancos genéticos y combatir, supuestamente, entre otras cosas, el bioterrorismo. Las amenazas de armas químicas y bacteriológicas empiezan ya a crear un estado de alerta mundial ante las apariciones del ántrax.

El ántrax es una infección bacteriana que afecta a los animales, como cualquier otra enfermedad, pero que puede infectar a los humanos. Esta bacteria puede manipularse genéticamente y convertirse en un arma biológica ya que se puede cultivar fácilmente y a bajos costos. Las esporas del ántrax son muy resistentes al medio ambiente y pueden permanecer vivas por muchas décadas. Se pueden diseminar por el aire, agua o contaminando los alimentos. La ultima epidemia de ántrax se registró en La Unión Soviética en 1979 cuando explotó el complejo militar y liberó unos cuantos miligramos de esporas que causó la muerte de al menos 69 personas. El ántrax se puede contaminar por vía pulmonar al inhalar las esporas; por vía cutánea presentando síntomas en la piel luego de tener contacto con tejidos animales; o por vía intestinal al consumir carne cruda contaminada. En promedio se requieren 7 días para que el ántrax muestre síntomas. Sólo 18 estadounidenses se contagiaron con el ántrax durante el siglo XX.

Estas esporas se pueden manifestar físicamente por medio de un polvo blanco o granitos de azúcar. Con 30 litros de ántrax en un área urbana y vientos moderados, podrían producir muertes entre 30 y 100 mil personas en un radio de 10 kilómetros cuadrados y se mantiene vivo entre 50 y 100 años. Esta bacteria mata a los pocos días al 80% de los infectados por vía respiratoria. Ya hasta el momento, el ántrax ha cobrado víctimas en varias partes de los EU. Pero la vacuna contra el ántrax se llama Cipro y tiene la patente la empresa farmacéutica alemana Bayer quien ahora se enriquece ante la demanda mundial del medicamento. Tan sólo 600 mil vacunas habían sido suministradas a las fuerzas armadas estadounidenses y ahora demanda millones de pastillas de este producto que tienen un costo de 1.80 dólares cada una. EU no tiene el control de esta vacuna y pide ahora la posibilidad de producir el compuesto genérico, derecho que le ha negado a otros países para controlar otras epidemias como el SIDA.

La bioeconomía también es otro de los elementos nuevos de intereses en las guerras. Por ello EU se ha negado a firmar la Convención sobre Diversidad Biológica (además del Tribunal Penal Internacional, el Protokolo de Kyoto y la Convención sobre Minas Terrestres). El 25 de julio EU rechazó el protocolo de la Convención sobre Armas Biológicas y Tóxicas (CABT) de 1972. Luego de 7 años de negociaciones fue aprobado pro 143 países de la ONU. Las nuevas disposiciones del Convenio obligarían a los países a informar dónde están realizando investigación de manipulación genética de gérmenes como armas y los lugares serían objeto de inspección internacional. No hay que olvidar que la industria farmacéutica de los EU produce el 40% de los medicamentos del mundo y que la empresa Battelle Memorial Institute es un contratista militar que ha sido seleccionado para crear el ántrax genéticamente modificado. El porcentaje de la población total de científicos y bioquímicos que trabajan en la actualidad con fondos estadounidenses es de entre 12 y 32% del total en todo el mundo.

5) Militarización

En esta guerra, la industria militar es la más beneficiada de todas. Lockheed Martin, el primer grupo mundial de defensa y el mayor contratista militar de EU, que fabrica mísiles y vehículos especiales, así como los aviones caza F16, subieron sus acciones en un 28.2%, y al cual la fuerza aérea de EU le encomendó desarrollar una bomba inteligente de más de 100 kilos de peso. Raytheon Co., tercer contratista de armamento en los EU, quien fabrica los mísiles Tomahawk y los antimisiles Patriot, sus acciones se elevaron un 21%, y se calcula que de octubre a diciembre de este año sus ganancias serán de alrededor de 4 mil millones de dólares. Cuando EU anunció la posibilidad de vender a Inglaterra 48 mísiles Tomahawk, el beneficiario sería la empresa Raytheon Missile System Company.
General Dynamics tiene proyectado el desarrollo de nuevos tanques de guerra por un monto de 4 mil millones de dólares. Esta empresa compró Gulfstream Aerospace cuando el ministro de Defensa Donald Rumsfeld era director de ella. Dynamics fabrica carros de combate, vehículos de asalto, artillería, destructores, submarinos. Esta empresa anunció ganancias por 3 mil millones de dólares para este año. Recientemente adquirió la división de sistemas de información integrados de Motorola. También encontramos a otra empresa bélica: Northrop Grumman que fabrica los bombarderos B-2, radar mísiles, cruceros y destructores. Por otro lado, Boeing es el primer fabricante mundial de aviones y se especializa en mísiles de lanzamiento aéreo y también subieron sus acciones aunque despidió a 30 mil trabajadores. El 60% de los ingresos de Boing dependen de la aviación civil.
La familia Bin Laden tiene acciones en la empresa de telefonía satelital Iridium, conformada por 19 empresas entre las que se encuentran las industrias militares estadounidenses Martin Marrieta, Lockheed y Raytheon, empresas que más aumentaron los costos de sus acciones después del 11 de septiembre. Un hermano de Osama Bin Laden, Hassan Bin Laden, es miembro de la filial Medio Oriente de Iridium acusada por el Congreso norteamericano de vender a China información calificada sobre el sistema misilístico norteamericano.
EU cuenta con 71 complejos militares en todo el mundo y 800 bases aéreas, navales y de infantería, puestos de vigilancia, espionaje, comunicaciones y depósitos de armas. Hoy, los gastos militares de los EU ascienden a 316 mil millones de dólares (3% de su PIB y al 60% del PIB de México). Se espera que este presupuesto llegue a 400 mil millones de dólares para continuar el bombardeo más criminal de las últimas décadas. Recordemos que después de la II Guerra Mundial, en los últimos 55 años, EU ha bombardeado 20 países: China(1945/46 7 1950/53; Corea (1950/53); Guatemala (1954, 1960, y 1967/69); Indonesia (1958); Cuba (1959/1960); Congo (1964); Perú (1965); Laos (1964/73); Vietnam (1961/73); Camboya (1969/70); Grenada (1983); Libia (1986); El Salvador (década de 1980); Nicaragua (década de 1980); Panamá (1989); Irak (1991/2001); Sudán (1998); Afganistán (1998); Yugoslavia (1999) y Afganistán (2001). Además ha apoyado la creación de dictaduras militares y golpes de Estado.
Fuentes:

Uno más Uno, Milenio, Crónica, Este País, La Jornada, Proceso, Quehacer Político, Vértigo, Cambio, Proceso Sur, Impacto, La Crisis, Época, Economía Nacional, USA Today, UNICEF, ONU, OIT, ACNUR, etc.

CIEPAC, A.C.
CIEPAC es miembro del Movimiento por la Democracia y la Vida (MDV) de Chiapas; de la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC; ) www.rmalc.org.mx ; de la Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas (COMPA; ) www.sitiocompa.org ; de la Red por la Paz en Chiapas; de la Semana por la Diversidad Biológica y Cultural www.laneta.apc.org/biodiversidad ; y del Foro Internacional “Ante la Globalización, el Pueblo es Primero”, Alternativas contra el PPP http://usuarios.tripod.es/xelaju/xela.htm

* Por Gustavo E. Castro Soto
E-mail: ciepac@laneta.apc.org
http://www.ciepac.org/

El “dato” encerrado en la Coca-Cola

Evo Morales ha dicho muchas cosas que queríamos escuchar hace más de quinientos años por la boca de un presidente boliviano. Ha dicho también cosas que se escucharon con sordina por siglos en América Latina y ha dicho cosas que revelan, por fin y ante el mundo, una de las causas de la obstinada presencia yanki en territorio andino y especialmente boliviano: el control de la Coca a través de su empresa Coca Cola.
Con su parsimonia ancestral, Evo reclamó ante la prensa internacional el trato especial que le dan los gobiernos andinos a la comercialización de la hoja de coca que “compra” la Coca-Cola Internacional, empresa emblemática no sólo del Imperialismo yanki, sino de algo más profundo y eficaz en la dominación cultural que ejerce sobre gran parte del mundo: el “modo de vida estadounidense”(¿Verdad que no hay mejor combinación que una hamburguesa o un “hot dog” con todo y una Coca Cola bien fría?) Dijo Evo que el comercio de dicha hoja está ilegalizado entre los países andinos pero no para la empresa gringa, es decir que entre los ciudadanos y las empresas andinas no se puede comercializar libremente la hoja de coca, pero la Coca Cola sí puede comprar la cantidad que quiera en cualquier país andino que la produzca.

Más allá del dato frío y de la conclusión inmediata que se deriva de su primer análisis, podemos adelantar algunas otras hipótesis que nos llevan a dibujar otro esquema en la comprensión de la drogadicción y el narcotráfico internacional. Con tan sólo introducir en el esquema vigente el dato que estaba oculto y que nos reveló Evo Morales se abren nuevas interrogantes, surgen nuevas sospechas y cobran mayor relevancia algunos hechos pasados por “debajo de la mesa” de los especialistas internacionales en narcotráfico.

Primer interrogante: ¿En verdad se utiliza hoja de coca en la fabricación de la Coca Cola? Esta no es una pregunta retórica o desinformada sino que constituye un punto de inflexión obligatoria en el estudio del caso, porque en el año 2002 la misma empresa negó el uso de la hoja de coca en la fabricación del producto, tal como comprobamos al leer el artículo de Luís A. Gómez publicado en http://www.Rebelión.org, el 27 de noviembre de ese año. En el leemos:

“Hace unos días, el Viceministro de Defensa Social de Bolivia, Ernesto Justiniano, informó que su oficina había autorizado la exportación de 350 mil libras (aproximadamente 150 toneladas) de hoja de coca a Estados Unidos “para la fabricación de la gaseosa Coca-Cola”[.] El hecho fue negado por una vocera de la empresa estadounidense, consultada por el diario mexicano El Universal el martes pasado: Karyn Dest, vocera de Coca Cola, dijo vía telefónica desde Atlanta que la empresa no utiliza cocaína y que nunca ha sido parte de los ingredientes de la bebida” (Esta respuesta fue repetida en diciembre de 2002 por la representante de la trasnacional en México, Adriana Valladares).

Sorprendente esta respuesta que acaba con un mito moderno: la Coca Cola no contiene coca y mucho menos cocaína, pero. ¿Quién habló de “cocaína” en la Coca Cola? Nadie. Era una creencia, un mito ¿o un gancho publicitario? Pero de lo que sí se habló fue de las hojas de coca que compra por montones la trasnacional y la vocera lo evadió ¿o fue un Lapsus linguae? Buena vocera. ¿Interesante verdad? Pero más interesante se hace el asunto cuando seguimos leyendo en el artículo de Gómez y encontramos que:

“También se ha hecho público que el trabajo de Albo Export, una empresa propiedad del boliviano Fernando Alborta, ha exportado coca desde Perú y Bolivia los últimos años, y que entre 1997 y 1999 envió a Estados Unidos un equivalente a 340 toneladas de hoja. Estas operaciones de compra y procesamiento son severamente vigiladas, en Bolivia por la Dirección General de Control y Fiscalización de la Hoja de Coca (Digeco) y en Estados Unidos, claro que sí, por la DEA, que incluso provee los almacenes con sofisticados sistemas de alarma y los cofres especiales para guardar en New Yersey el curioso tesoro natural.”

Pero esto no es todo en las contradicciones entre los expendedores “naturales” y sus “mejores clientes”, porque en el año 2004, el zar antidrogas de Perú, Nils Ericsson, en un escrito publicado el 26 de enero, afirmó que: “La Coca Cola, la mundialmente conocida fábrica de bebidas gaseosas, compra al Perú 115 toneladas de hoja de coca al año y a Bolivia 105 toneladas con las cuales produce, sin alcaloides, 500 millones de botellas de gaseosas al día” (Luís Gómez, The Narco Bulletin, 28 de enero de 2005, en http://www.narconews.com), lo que hace pensar al articulista Gómez que la presión por erradicar la coca en Perú (y completamos nosotros: en todos los países andinos productores) es una estrategia para asegurar a Coca Cola el monopolio de la hoja de coca, no sólo con la intención de controlar ese mercado sino también para monopolizar el mercado de refrescos que utilizan hoja de coca ¿sin alcaloides? cuya fabricación está floreciente en Perú bajo las marcas Vortex Coca Energy y K-Drink.

Luego de leer todos los argumentos que rodean nuestra primera interrogante, una posible respuesta es la siguiente: Si la Coca Cola Internacional es la primera empresa multinacional (monopólica) en la comercialización de la hoja de coca, materia prima esencial de la Cocaína, para lo que se ha valido de su estatus legal privilegiado en los países andinos, y sus voceros se niegan a reconocer la utilización de hoja de coca en la fabricación de la bebida, entonces esta empresa debe ser el primer sospechoso en la investigación de las redes mundiales del narcotráfico porque ¿Qué hacen con todas esas toneladas de hojas de coca que compran anualmente?

Más allá o más acá de las preguntas y respuestas, que pueden multiplicarse por cien, vayamos por un instante a la realidad inmediata: tomemos en nuestra mano una botella de Coca Cola de 600 ml hecha en Venezuela y leamos lo que está escrito en la etiqueta luego de la identificación de la empresa productora:

“INGREDIENTES: AGUA CARBONATADA, AZÚCAR, CARAMELO, ÁCIDO FOSFÓRICO, EXTRACTOS VEGETALES Y CAFEÍNA”

¿Encuentra usted, amigo lector, alguna información que nos advierta la utilización de algún derivado de la hoja de coca? Cuando mucho nos pueden querer convencer con la enigmática expresión “EXTRACTOS VEGETALES”, pero ¿de cuáles vegetales se trata y qué se les “extrae” a esos vegetales?, porque si se trata de la hoja de coca que contiene varios alcaloides, ¿cuáles desechan y cuáles dejan en la gaseosa? Y si la empresa reconociera que utiliza la hoja de coca y dice que elimina todos los alcaloides ¿qué sustancia queda? La verdad es que en vista de la contradicción evidente entre la acción de la empresa que compra toneladas de hoja de coca en Bolivia, en Colombia y Perú y el empeño de sus voceros en negar la utilización de hoja de coca en la fabricación de la bebida, lo menos que podemos hacer es demandarla por oferta engañosa. ¿Será posible que los ciudadanos de los países andinos donde se vende la Coca Cola, introduzcan una demanda (los especialistas dirían en cuál organismo y a qué nivel) por la vía de los intereses difusos? Fracasada o exitosa sería esta una experiencia extraordinaria de pedagogía política y de integración popular.

Otras interrogantes han estado en nuestra mente desde hace muchos años como misterios que nadie se ha atrevido a desentrañar porque están “protegidos” por normas internacionales de industria y comercio, pero hoy, gracias a los “cocaleros” andinos como Evo Morales y a investigadores como Luís Gómez, ya sabemos que la gaseosa más vendida en el mundo contiene en su fórmula algún derivado de la hoja de coca y si la empresa no lo reconoce entonces debe explicarle al mundo qué hace con tanta hoja de coca en sus depósitos de Atlanta. Algunas de esas otras interrogantes son:

¿Qué derivado, o derivados, de la hoja de coca es el que utilizan para elaborar la base de la Coca Cola y qué relación tiene (n) con la Cocaína?

¿Ese derivado genera adicción en los consumidores o crea en ellos las condiciones fisiológicas para propiciar algún tipo de adicción? Y si la hoja de coca diluida en la Coca Cola no genera adicción, entonces ¿por qué tanta alharaca (léase represión, persecución y muerte) con su cultivo, procesamiento y comercialización en los países andinos?

Gregorio J. Pérez Almeida
Rebelión

Categorías:Narcotráfico

¿En verdad interesa a EE.UU. la desaparición del narcotráfico?

3 diciembre 2005 Deja un comentario

A los propios grupos financieros de los EE.UU. y al propio Estado norteamericano no les interesa la desaparición del negocio de la droga porque sus principales bancos reciben cientos de miles de millones de dólares cada año de esta actividad a la que en forma hipócrita dicen combatir. Este dinero circula dentro de la economía de éste y de otros países generando enormes ganancias que no las van a rechazar ni a perder! ¿Alguien ha sabido que los banqueros suizos, por ejemplo, preguntan el origen de los dineros que reciben de todos los sátrapas del planeta? Recordemos que uno de los más importantes escritores e investigadores de los Estados Unidos, el profesor James Petras, docente de la Universidad de Columbia, en Nueva York, en su ensayo titulado Dinero Sucio: Fundamento del Crecimiento de los Estados Unidos, publicado en abril del 2001, señala en algunos fragmentos escogidos:

«Los investigadores del Congreso de los Estados Unidos, algunos ex banqueros y los expertos bancarios internacionales coinciden todos en que los bancos estadounidenses y europeos blanquean cada año entre 500.000 millones y un billón (con “b”) de dólares de dinero sucio (dinero blanqueado de origen delictivo y corrupto) suma a la cual la mitad corresponde a los bancos estadounidenses.»

«El senador estadounidense Levin lo resume así: “Se calcula que una suma de entre medio millón y un billón de dólares, procedente de los medios de la delincuencia internacional, se mueve a escala internacional y se deposita en cuentas bancarias. La mitad de esa suma viene a parar a los Estados Unidos.” En la última década, los bancos estadounidenses blanquearon entre 2,5 a 5 billones de dólares de dinero sucio, que pasó a formar parte del circuito financiero de los Estados Unidos. No obstante, la afirmación del senador Levin se refiere únicamente a los fondos de origen delictivo, según las leyes de los Estados Unidos. No incluye las transferencias ilegales y los flujos de capital aportados por dirigentes políticos corruptos, ni la evasión fiscal que llevan a cabo empresas extranjeras.»

«Un destacado experto norteamericano en materia de finanzas internacionales, Raymond Baker, colaborador del prestigioso Brookings Institute, estima que “el flujo de dinero corrupto que sale de las economías de los países en desarrollo (Tercer Mundo) o en transición (ex comunistas) y que va a parar en las arcas occidentales está entre 20.000 y 40.000 millones de dólares por año, y el flujo generado por las transacciones comerciales con precios manipulados es de 80.000 millones, si no es más. Mi estimación más prudente es de 100.000 millones de dólares anuales, en la suma de ambos conceptos, lo que significa un billón de dólares en una década. Y de esta suma la mitad al menos tuvo por destino los Estados Unidos. Si incluyéramos otros conceptos que forman parte de la evasión de capitales la suma final sería mucho mayor.” Este experto del Brookings Institute no incluye las permutas de bienes inmuebles y de valores bursátiles, las transferencias fraudulentas por cable, y otras.»

«En otras palabras, la cifra incompleta de dinero sucio inyectado en las cajas fuertes de los bancos estadounidenses durante la década de los noventa ascendería a unos 3 a 5,5 billones de dólares. El cuadro es incompleto pero nos facilita una base de estimación del factor «dinero sucio», que cubre buena parte del déficit de la balanza de pagos norteamericana (que alcanza cientos de miles de millones de dólares por año). En la actualidad el déficit comercial norteamericano se acerca a los 300.000 millones de dólares. Sin el dinero sucio la balanza comercial sería totalmente insostenible, el nivel de vida se derrumbaría, el dólar perdería valor, el capital de inversión y préstamos disponible se contraería y Washington sería incapaz de mantener su imperio global.» (Para los fines comparativos conviene reparar que este escrito fue elaborado meses antes del 11 de septiembre del 2001, fecha a raíz de la cual los gastos de este país se dispararon al igual que su déficit! ¡Es decir ahora menos todavía se podría prescindir de estos recursos!).

«Se estima que la importancia del dinero blanqueado no hará sino aumentar. Un directivo de un banco comercial, Antonio Geraldi, pronosticó un importante crecimiento del blanqueo del dinero por parte de los bancos de los Estados Unidos, en su intervención ante el subcomité del Congreso. “Según las previsiones, el monto del dinero blanqueado alcanza billones de dólares, con un crecimiento desproporcionado respecto a los fondos legales”, manifestó.»

«Los 500.000 millones de dólares de origen ilegal que ingresan en los principales bancos estadounidenses y circulan por ellos superan los ingresos netos de todas las compañías de computación en los Estados Unidos, y por supuesto sus beneficios. Estas entradas anuales sobrepasan todas las transferencias netas realizadas por las principales compañías petrolíferas y militares y fabricantes de aviones. Los mayores bancos de los Estados Unidos -Bank of America, J. P. Morgan, Chase Manhattan y en particular Citibank- obtienen un alto porcentaje de sus beneficios bancarios de los servicios prestados a estas cuentas de dinero sucio de origen criminal. Los grandes bancos e instituciones financieras estadounidenses son el soporte del poderío global de los EE.UU. mediante sus operaciones de blanqueo de dinero y de gestión de fondos extranjeros de origen ilegal.»

Por razones de espacio no detallamos en extenso esta pieza magistral de develamiento de todas las modalidades del saqueo de países que son empobrecidos al máximo por los propios dirigentes políticos corrompidos, indicando los métodos que utilizaron, por ejemplo, los Salinas de Gortari, Asif Alí Zardari (esposo de la ex primera ministra de Pakistán), El Hadj Omar Bongo (dictador de Gabón desde 1967), Abacha (hijo de un ex dictador de Nigeria), así como de dirigentes de los ex países de Europa del Este, entre tantos otros.

Como un simple dato referencial, respecto a varias entidades «famosas», señala el referido intelectual: «Citibank, el primer blanqueador de dinero, es el mayor banco de los Estados Unidos, con 180.000 empleados en todo el mundo, distribuidos en 100 países, con 700.000 millones de dólares en depósitos conocidos y más de 100.000 millones de depósitos de particulares en cuentas secretas; y realiza operaciones de banca privada (gestión de cartera de inversión) en más de 30 países, lo que hace de este banco el que más presencia global mantiene de todas las entidades financieras de los EE.UU.»

El capital, aunque sea de origen criminal o mafioso, por lo general es bienvenido. ¿O alguien cree que en la tan ponderada banca suiza, por ejemplo, están las cuentas cifradas sólo de gente honorable? ¿Por qué casi todos los dirigentes políticos y banqueros delincuentes de la América Latina van a Miami, donde reciben todo tipo de honores y protecciones especiales para jamás ser extraditados? La razón es obvia. Allí disponen de garantías plenas; y si sólo uno de estos hampones de cuello blanco fuese «tocado», todos los demás, para protegerse, sacarían sus dineros y fugarían despavoridos haciendo quebrar a muchos entidades financieras! ¡Las evidencias se imponen!

Si bien es verdad que a los bancos norteamericanos (y europeos) y a todo el mundo usufructuario no les interesa dejar de recibir importantes montos de dinero (sucio o no), que igual les va a reportar grandes dividendos y enorme lucro, no es menos cierto que, por las mismas razones de incuantificables beneficios, a las transnacionales no les interesa perder el control político, económico y militar de Colombia porque ello entrañaría perder el acceso a cuantiosísimos ingresos provenientes del petróleo, minas, aguas, peces, flora, fauna, y a toda la riqueza que hoy está prácticamente bajo su real control político mediante simples intermediarios, administradores temporales o mandatarios de opereta sujetos a su voluntad!

Este inmenso país, no olvidemos, tiene además acceso directo a repúblicas con gravísimos problemas sociales, pobreza ancestral y también gigantescos patrimonios naturales como es el caso de Venezuela, Ecuador, Perú, Panamá y hasta la zona más empobrecida de Brasil. Lo obvio de suponer es que si de Colombia son expulsadas las transnacionales y sus ambiciones infinitas, lo mismo acontecerá en los demás países empobrecidos vecinos! Desde el punto de vista geoestratégico Colombia dispone de una ubicación excepcional, no sólo a mitad de las Américas y en una punta vital de América del Sur, sino que cuenta con dos salidas cercanas a los principales océanos del planeta como son el Pacífico y el Atlántico. Resulta además una de las puertas vitales de potencial acceso invasivo a la Amazonía, al petróleo venezolano y a la cuenca del Orinoco.

———————–
Autor
Diego Delgado Jara
Ecuatoriano, doctor en jurisprudencia y Profesor de Derecho Económico de la Universidad de Cuenca. Ex legislador, autor de varios libros sobre deuda externa, Plan Colombia, asalto bancario en Ecuador.

Categorías:Narcotráfico